lunes, abril 09, 2007

América Latina: salud y pobreza

América Latina: salud y pobreza
Mariana Martínez

Mariana Martínez
Columnista, BBC Mundo

Paciente en hospital paraguayo
El gasto en salud en la región alcanza 6,4% del PIB, según el BM.

"La salud es oro", dice el refrán y vaya si lo será. No sólo porque tener buena salud nos garantiza una vida sana y con menos preocupaciones, sino porque también es una buena noticia para el bolsillo.

Aunque la enfermedad afecta a pobres y ricos por igual, lo cierto es que los hogares más pobres de América Latina y el Caribe se encuentra más expuestos a las consecuencias de las enfermedades al verse obligados a reducir su presupuesto familiar para enfrentar los gastos en salud, algo que contribuye a profundizar aún más sus niveles de pobreza.

Según un informe recientemente publicado por el Banco Mundial (BM) y titulado: "Más allá de la supervivencia: proteger a los hogares contra la crisis de salud en América Latina", las enfermedades, los accidentes y la ancianidad, pueden deteriorar la salud de las personas y llevar a la quiebra a las familias.

El informe asegura que, pese a que América Latina logró un crecimiento económico promedio de 5% en los últimos tres años y se encuentra cerca de alcanzar las metas del milenio de reducir la pobreza a la mitad, todavía los costos de la salud siguen siendo una tarea pendiente en la región, a pesar de dos décadas de reformas en el sector de la salud.

Del bolsillo de los usuarios

El informe del BM estima que el gasto total en salud en la región alcanza al 6,4% del Producto Interno Bruto (PIB), lo que ubica a América Latina y el Caribe en el segundo puesto del ranking de las regiones del mundo que más gastan en salud, después de los países de la Organización de Cooperación y de Desarrollo Económico (OCDE).

La mayoría de ese gasto se financia del bolsillo de los usuarios y no de las arcas de los gobiernos.


El Banco Mundial calcula que los más pobres en la región desembolsan de sus bolsillos hasta el 85% de los gastos de salud privada
El gasto público en cobertura de salud es poco en países como México, El Salvador y Guatemala, pero es más abultado, por ejemplo, en Colombia, donde el informe destaca que se han alcanzado resultados muy importantes.

El Banco Mundial calcula que los más pobres en la región desembolsan de sus bolsillos hasta el 85% de los gastos de salud privada.

Porcentaje alto si se compara con el 72% que pagan aquellos que viven en Europa y los países de la OCDE.

Esto hace que una enfermedad inesperada pueda colocar a una familia al borde de la pobreza, no sólo por los menores ingresos que perciben cuando uno de sus miembros no puede trabajar, sino también por el alto costo que deben pagar por recuperar la salud.

Los más afectados

El estudio del BM se centra en seis países de la región: Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, Honduras y México, y analiza el comportamiento de los hogares frente a crisis financieras producto de enfermedades y otros eventos que afectan la salud.

Pobreza en Guatemala
Uno de los problemas es que muchos hogares trabajan en el sector informal.
Según el BM, en Argentina, por ejemplo, un 5% de los hogares estuvo bajo la línea de la pobreza por lo menos por tres meses en 1997 luego de enfrentar gastos de salud. Estos hogares pertenecían a diferentes estratos sociales.

El mismo comportamiento fue observado en Chile y Honduras, mientras que en Ecuador, el porcentaje se elevó al 11% de los hogares en 2000.

Uno de los problemas más importantes en la región, dice el informe, es el alto porcentaje de los hogares que trabaja en el sector informal y que, por lo tanto, carecen de acceso a seguros privados de salud, mucho más en países donde la cobertura pública no llega a todos.

¿Cómo mejorar?

Está visto que los costos de salud van en aumento y que, por lo tanto, los gastos en salud y la pérdida de ingresos por enfermedad, continuarán siendo un problema, más que nada para los bolsillos de las familias más pobres de la región.

En este contexto, concluye el informe del BM, resulta vital que los gobiernos se comprometan a brinda asistencia de salud gratuita a los más desfavorecidos (mediante una mejora en la recaudación de impuestos) y trabajar en la formación de un sistema que combine el sistema público con el privado.

Y dándole mayor importancia al sector informal que, en la región, crece a pasos agigantados, y que necesita mecanismos de protección contra potenciales gastos por enfermedades y pérdida de ingresos.

Sólo así será posible contribuir a romper el ciclo de pobreza y miseria que se trasmite de generación en generación en la región y que se acentúa cuando una familia debe enfrentar los costos de una enfermedad.

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