jueves, mayo 24, 2007

Benedicto XVI admite que hubo sombras en la Evangelización

Benedicto XVI admite que hubo sombras en la Evangelización
“No es posible olvidar los sufrimientos e injusticias infringidos por los colonizadores a las poblaciones indígenas, cuyos derechos humanos fueron pisoteados”, reconoció ayer el papa Benedicto XVI, a quien el presidente Chávez le pidiera el pasado viernes una excusa por sus declaraciones sobre la Evangelización “sin imposición”, emitidas al culminar su visita a Brasil. Su Santidad admitió los crímenes “condenados” hasta por Bartolomé de Las Casas, para acallar las quejas que sus palabras originaron en el continente. Texto: Afp

Ciudad del Vaticano

El Papa Benedicto XVI reconoció ayer las “sombras” que acompañaron la evangelización en América Latina, diez días después de su polémico silencio sobre esta cuestión durante su viaje a Brasil.

Como ya hizo tras Auschwitz (Polonia) y Ratisbona (Alemania), el jefe de la Iglesia Católica aprovechó su audiencia semanal en el Vaticano para corregir la polémica levantada por el discurso que pronunció el 13 de mayo en Aparecida (Brasil) ante los obispos latinoamericanos.

El recuerdo del “pasado glorioso” de la Iglesia Católica en América Latina “no puede ignorar las sombras que acompañaron la obra de evangelización del continente”, declaró ayer.

“No es posible olvidar los sufrimientos e injusticias infringidos por los colonizadores a las poblaciones indígenas, cuyos derechos humanos fundamentales fueron pisoteados a menudo”, añadió.

En Aparecida, el Papa afirmó que “el anuncio de Jesús y de su Evangelio no conllevó en ningún momento una alienación de las culturas precolombinas y no impuso una cultura extranjera”, guardando silencio respecto a las matanzas que acompañaron esa evangelización.

Presidente

El pasado viernes, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, exigió al Papa que pidiera perdón a los indios de América por haber negado “el holocausto aborigen”.

“Como jefe de Estado, ruego a Su Santidad que ofrezca disculpas a los pueblos de nuestra América. Creo que es lo correcto”, dijo Chávez en un discurso transmitido por cadena de radio y televisión.

“¿Cómo va a decir que vinieron, cuando vinieron con arcabuces, a evangelizar sin ningún tipo de imposición?”, se preguntó Chávez.

“Cristo llegó mucho después a América, no llegó con (Cristóbal) Colón, ahí llegó el anticristo”, resaltó el Mandatario.

Reconocimiento

Ayer Benedicto XVI reconoció que esos “crímenes injustificados” fueron “condenados en su época por misioneros como Bartolomé de Las Casas y teólogos como Francisco de Vitoria” y que, en todo caso, no deben hacer olvidar “la obra maravillosa llevada a cabo por la gracia divina entre sus poblaciones a lo largo de los siglos”.

Las palabras del Pontífice fueron interpretadas por los expertos en temas vaticanos como una especie de redención para la Iglesia Católica en esos “crímenes” cometidos por “los colonizadores”.

El 13 de octubre de 1992, en Santo Domingo, su antecesor, Juan Pablo II pidió a los descendientes de las poblaciones amerindias que perdonasen a los conquistadores españoles.

A su vuelta al Vaticano, Juan Pablo II calificó su viaje de “acto de expiación por todo lo que estuvo marcado por el pecado, la injusticia y la violencia” en la evangelización de América.

1 comentario:

Anónimo dijo...

17 Mayo 2007

Sobre bienvenidas mal recibidas
Quimérica ha entrado al bar hoy echando humo por los ojos.Su endiablada actitud,estaba relacionada con las palabras pronunciadas por el Santo Papa Benedicto en Brasil.

Resulta que durante su visita al país suramericano, al Pastor alemán se le dio por hacer alarde de grandes proezas que él nunca vio (ni él ni nadie). El Papa afirmó que los ancestros de los indígenas actuales habían "esperado en silencio" durante mucho tiempo convertirse en católicos cuando Brasil fue colonizado hace 500 años.Es decir, que los indígenas americanos recibieron con los brazos abiertos a los predicadores de la iglesia católica en épocas de la colonización.
Quimérica se apuraba un ron -esta vez no pidió una caña como siempre- mientras decía "habrán abierto los brazos después de tenerlos arriba, en posición de criminal sorprendido en flagrancia".
Es naif, por llamarlo de algún modo, hacer tal afirmación ante las irrefutables pruebas de exterminio indígena y cultural en América por parte de los colonizadores, apoyados por la acción evangelizadora de la iglesia.
La prueba de que la colonización y evangelización no ha sido agua de mayo para los indígenas es que siguen viviendo en condiciones paupérrimas, rezagados y limitados en pequeños territorios, llamados resguardos.
En la víspera de la visita papal, los mismos indígenas del Amazonas brasileño le escribieron una carta al Pontífice solicitándole una entrevista y contándole su actual situación de minoría oprimida.
Es verdad que si yo no hubiera sido moreno, habría nacido rubio y que no conviene reavivar peleas que ya fueron peleadas, ganadas por unos y perdidas por otros. En resumen no se trata de revivir el pasado.
Pero la prudencia se agradece. La prudencia y el respeto. Los indígenas brasileños recibieron con respeto y receptividad al Papa en esta visita. Respeto y receptividad que no han sido recíprocos.
Soy católico y bautizado, pero por encima de todo RESPETUOSO y hasta donde puedo, prudente. Por eso he hablado yo y no Quimérica que sigue muy ofendida y poco diplomática.
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