domingo, marzo 30, 2008

La masturbación femenina

Por: Shere Hite.
Tomado de: Ultimas Noticias
L
a masturbación es el tema más importante para entender el orgasmo femenino. 92% de las mujeres que se masturban –es decir, la gran mayoría– pueden tener orgasmos fácilmente estimulándose a sí mismas. Un gran número de féminas estimulan su clítoris o área púbica externa y no se introducen nada dentro de la vagina.

En cierto momento se pensó que las mujeres tenían dificultad para tener orgasmos o que les costaba alcanzarlo durante el acto. Mis estadísticas y las de otros investigadores han probado lo contrario. Gracias a la masturbación ellas pueden sentir y experimentar fuertes orgasmos. Vale mencionar que mi investigación es la única que ha mostrado cómo las mujeres se masturban, según sus propios testimonios –y esta divulgación anónima les ha causado malestar a muchas de ellas.

Algunos hombres, por ejemplo, ahora dicen "bueno, ya ellas no nos necesitan", pero este no es el caso. La igualdad en el sexo es importante, tal como lo es en cualquier aspecto de la vida, y los hombres deben estar abiertos a escuchar acerca de la sexualidad femenina, a pesar de que muchos de ellos pudieran pensar que aquel que sabe sobre estas cosas o el que escucha a su mujer es tildado como "bizarro" o atípico frente a otros hombres.

La masturbación debería ser aplaudida, en primer lugar, por ser una fuente de autoplacer para la mayoría de las mujeres, y en segundo lugar, porque representa una información que no es autocensurada y que les muestra a las féminas cómo crear una relación nueva con sus propios cuerpos. (¡Vale acotar que me costó un mundo convencer a la editorial de mi primer informe para que este tema estuviera en el primer capítulo!). Este es un dato honesto e inalcanzable en la mayoría de las ciencias.

Hasta ahora, mi investigación con cientos de testimonios de mujeres ha revelado que las féminas pueden masturbarse y tener orgasmos muy placenteros y sin dificultad en tan sólo unos minutos, usando sus manos o, en algunos casos, moviendo los muslos de sus piernas. El equipo de investigaciones clínicas de los años 60 conformado por Master y Johnson también habló sobre la fuerza de estos orgasmos.

La forma como las mujeres se masturban merece ser un foco de más estudio, y debe abarcar tanto la sexualidad como el cuerpo femenino. Cabría discutir, por ejemplo, la posición como colocan las piernas: ¿juntas o separadas? Esta información necesita entenderse de manera más amplia.

A pesar de que este tema está analizado de manera exhaustiva en mi primer libro –el cual resultó ser un best seller a nivel mundial, sobre todo porque describe lo fácil que resulta para una mujer tener un orgasmo con la correcta estimulación–, muchas personas aún prefieren seguir creyendo que existe un "punto g" dentro de la vagina que les producirá algún orgasmo.

Decir que las mujeres pueden tener orgasmos gracias a la estimulación externa acaba con todas esas mentiras y/o falsas creencias acerca de lo que "realmente" es el sexo. Por ello, debemos pensar, reformular nuestras ideas y cambiar nuestras posturas sobre la sexualidad.

82% de las mujeres de mi investigación dijeron que se masturbaban, y la gran mayoría de ellas afirmaron que tenían orgasmos fácil y regularmente. De hecho, muchos hombres y mujeres utilizan el término "masturbación" como sinónimo de orgasmo. Aunque las mujeres dan por hecho que la masturbación incluye orgasmo, la mayoría prefiere tener sexo de manera tradicional. ¿Por qué? Aunque tener sexo con su marido, esposo o compañero no les garantizará que sí van a tener orgasmo –el tamaño del pene tampoco determinará el resultado–, un gran número de ellas dice que prefiere tener sexo con un compañero en vez de hacerlo sola, porque simplemente adoran tanto la sensación de tener a alguien junto a ellas como el placer íntimo que se siente al estar junto a otra persona. Sentir el cuerpo y la espalda de su hombre cerca de ellas les resulta algo indescriptible. En ese momento tan precioso y tan sublime lo que menos quieren es "intentar algo nuevo" o crear una tercera guerra mundial con sus esposos o novios. Dentro de sí ellas se dicen: "El orgasmo no es muy importante, ¡más tarde podré tenerlo por mí misma si yo quiero!".

La facilidad con la cual las mujeres "acaban" con la masturbación contradice el estereotipo general acerca de la sexualidad femenina, en donde supuestamente las mujeres tardan en excitarse y sólo pueden tener orgasmos de forma irregular.

La verdad es que el orgasmo femenino está dejando de ser un tema tabú, pero muchos siguen escondiéndolo debajo de la mesa, sobre todo al no hablar al respecto con sus amigas o con sus hijas. El reto que ahora tenemos es integrar la forma como las mujeres tienen orgasmos dentro del escenario general que practicamos como "sexo".

La forma como las mujeres se masturban es una de las claves más importante para entender la sexualidad femenina desde el punto de vista del orgasmo: casi siempre las féminas lo hacen a solas, y desde que ellas eran niñas han aprendido cómo hacerlo. Por lo tanto, la masturbación ha demostrado ser una fuente de feedback biológico, ya que resulta una de las pocas conductas "instintivas" a las que tenemos acceso. Las mujeres que comparten aspectos escondidos de su sexualidad con otras mujeres (sean amigas, hijas) o con hombres, al contarles cómo ellas se masturban, están dando un primer paso para levantar la sexualidad femenina en el mundo y están empezando a redefinir las relaciones físicas que hasta ahora se conocen.

Muchas mujeres se masturban antes de haber tenido sexo con otra persona; de modo que la mayoría de ellas descubren lo que es un orgasmo por sí mismas, tal como señala esta persona: "Que yo recuerde, nunca nadie me ha dicho dónde debo tocarme para tener un orgasmo, pero desde que tengo uso de razón siempre me masturbo".

La escritora feminista de los años 70 Betty Dodson, escribió en su libro Liberating
Masturbation (Masturbación liberal) que la masturbación era el punto más importante de nuestra vida sexual, el inicio.

Los biólogos muestran que las primates se masturban y tienen orgasmos más o menos de manera igual que los humanos desde que son muy pequeñas.

Sorpresivamente, la mayoría de los científicos no han mostrado mucho interés en cuanto al orgasmo femenino por medio de la masturbación. Generalmente tocan el tema de la sexualidad a través del coito, viendo la masturbación como una información complementaria (si es que la mencionan), y lo que hacen es preguntarle a sus pacientes si son "felices" en el sexo o durante el coito, desde que se ha argumentado que "el impulso sexual" existe fundamentalmente con el objetivo de fecundar.

Me parece que esto no es cierto, es nuestra ideología racionalizada a sí misma que trata de postular hechos en las categorías preconcebidas (el orgasmo femenino tiene muy poco que ver con la reproducción; ¡las mujeres pueden procrear sin ni siquiera haber tenido un orgasmo!).

La suposición de que las mujeres necesitan tener orgasmos durante el coito se ha prestado para un sin número de malentendidos sobre la sexualidad femenina, y el significado de compartir nuestros cuerpos eróticamente en el sexo se ha malinterpretado. Después de todo, muchos hombres también prefieren reformular sus ideas sobre la manera como ellos tienen sexo con una mujer, ya que frecuentemente dicen que prefieren acabar con el sexo oral que con el acto en sí.

Asumir que el coito es la expresión básica de la sexualidad femenina, durante la cual ellas deben tener orgasmos, y que luego deben analizar sus respuestas al coito, es mirar hacia atrás. Lo que más bien se debería hacer científicamente es mirar lo que a ellas les gusta y a partir de ese momento arrojar conclusiones al respecto.

Tal vez podríamos redefinir la intimidad y el erotismo desde el punto de vista del orgasmo femenino y el orgasmo masculino, combinándolos de una nueva forma, de modo que la otra persona se sienta lo más excitada posible. Los investigadores serios deberían dejar de decirles a las mujeres cómo deben sentirse sexualmente (lo cual ocurre cuando ellos utilizan esas viejas categorías) –o por implicación, cuando les dicen a ellas cuando "deben" tener orgasmos– y empezar a preguntarles qué es lo que ellas sienten con respecto a su sexualidad con un sinfín de preguntas. En la encuesta que realicé para el Informe Hite, las respuestas de las mujeres fueron enormemente positivas.

El hecho de que las mujeres puedan acabar de manera fácil y placentera cada vez que ellas quieran muestra sin duda alguna que ellas saben como tener orgasmos y cómo disfrutar de sus cuerpos. ¡Nadie necesita decirles cómo deben hacerlo! No es la sexualidad femenina la que tiene un problema ("o disfunción") sino la sociedad que no acepta ni respeta su sexualidad.

Traducción Charlie García



1 comentario:

Sex Shop dijo...

Muy buenoo!!!!!!!!