lunes, noviembre 16, 2015

La ley del Talión Occidental.



Ojo por ojo y diente por diente. Pensaba que la civilización occidental y especialmente la francesa era lo suficientemente avanzada para superar la primitiva Ley del Talión. Sin la exactitud Babilónica además. Simple venganza desproporcionada.

Los atentados de París y la política Francesa.

Mapa de las Cruzadas.

Los lamentables atentados que sufrió París el día de ayer me han tocado sensiblemente. París es la ciudad en donde viví algunos de los mejores años de mi vida y allí viven algunos de mis mejores amigos, algunos de los cuales se encontraban bien cerca de donde ocurrieron los hechos y que ahora son victimas del miedo que infunde el terrorismo y de las privaciones que las políticas de control social que va a imponer el estado francés justificándose en el anti-terrorismo.
Por esas calles ahora bañadas en sangre anduve yo mismo hace no mucho tiempo. Paris es una ciudad que quiero mucho y Francia es un país que adoro, pero no me sumo a la respuesta automática que toma en cuenta un sólo lado de la historia.
Lamentablemente, estos atentados eran completamente predecibles. Y no sólo por la maldad de los terroristas islámicos, sino por las políticas de los gobiernos franceses hacia todo lo que significa el islam, el medio oriente y en general hacia los países árabes y poblaciones árabes y magrebíes que viven dentro de Francia. Políticas que se han convertido en políticas de estado y que no hacen más que exacerbar el odio entre culturas.
Estas culturas que están condenadas a convivir y a integrarse, porque por más que insistan en hablar de la "identidad francesa" lo cierto es que las identidades evolucionan con el tiempo y la identidad francesa tiene ya una parte musulmana que no debe seguir siendo segregada. Francia es un país con un componente cultural árabe y magrebí, de la misma manera como sus antiguas colonias y protectorados: Siria, Líbano, Argelia, Marruecos, Túnez, etc. tienen un componente cultural francés. Son 5 millones de musulmanes que viven en Francia y hacen vida en este país. Es casi el 10% de la población. Y no son sólo inmigrantes directos. Muchos de ellos son hijos y hasta nietos de inmigrantes. Ya tienen hasta 3 generaciones viviendo en Francia.
Lamentablemente en Francia, desde hace tiempo, vienen ganando terreno movimientos anti inmigrantes. Movimientos ultranacionalistas que claman por una Francia sólo para los franceses, y que me recuerdan la Alemania de Hitler y su antisemitismo. Sabemos que detrás de esos movimientos hay intereses económicos. Intereses de grupos económicos que promueven el odio y las guerras para intereses diferentes de los ciudadanos de Francia, para llenar sus propios bolsillos. Estos atentados son consecuencia de ese odio sembrado.
Lamentablemente, esa bandera de la revolución Francesa: azul, blanca y roja ha sido secuestrada por personas que promueven ideales contrarios a la libertad, igualdad y fraternidad que es el lema de Francia y que han convertido las guerras en política de estado. Por esa razón no coloco esos colores en mi foto de perfil del Facebook. Quienes gobiernan en Francia, independientemente de si son de derecha o de izquierda, no representan esos principios. Las políticas que ejecutan están más acordes con la letra de la Marsellesa, que es una letra de odio, lamentable en un himno con una de las melodías más bonitas. Espero que algún día esto cambie. Que la France vuelva a tener esos bellos principios y habrá paz.
(Himno de Francia)
¡En marcha, hijos de la Patria,
ha llegado el día de gloria!
Contra nosotros, la tiranía alza
su sangriento pendón. (bis)
¿Oís en los campos el bramido
de aquellos feroces soldados?
¡Vienen hasta vosotros a degollar
a vuestros hijos y vuestras esposas!
Estribillo
¡A las armas, ciudadanos!
¡Formad vuestros batallones!
¡Marchemos, marchemos!
¡Que una sangre impura
inunde nuestros surcos!
Segunda estrofa
¿Qué pretende esa horda de esclavos,
de traidores, de reyes conjurados?
¿Para quién son esas innobles cadenas,
esos grilletes preparados de hace tiempo? (bis)
Para nosotros, franceses, ¡ah, qué ultraje!
¡Qué transportes debe suscitar!
¡A nosotros, se atreven a intentar
reducirnos a la antigua servidumbre!
Tercera estrofa
¡Cómo, cohortes extranjeras,
harían la ley en nuestros hogares!
¡Cómo, esas falanges mercenarias,
abatirían a nuestros fieros guerreros! (bis)
¡Dios santo! Encadenadas por otras manos,
nuestras frentes se inclinarían bajo el yugo.
Unos déspotas viles serían
los dueños de nuestros destinos.
Cuarta estrofa
Temblad, tiranos, y vosotros, pérfidos,
oprobio de todos los partidos,
¡temblad! ¡Vuestros planes parricidas
recibirán por fin su merecido! (bis)
Todos son soldados para combatiros,
Si nuestros jóvenes héroes caen,
Francia produce otros,
¡listos para luchar contra vosotros!
Quinta estrofa
¡Franceses, asestad vuestros golpes
o retenedlos, magnánimos guerreros!
perdonad a esas víctimas tristes,
que a su pesar se arman contra nosotros. (bis)
¡Pero no a esos déspotas sanguinarios,
esos cómplices de Bouillé,
todos esos tigres que, despiadados,
desgarran el seno de su madre!
Sexta estrofa
¡Amor sagrado de la Patria,
conduce y sostén nuestros brazos vengadores!
¡Libertad, Libertad amada,
combate con tus defensores! (bis)
¡Que la victoria, a tus voces viriles,
acuda bajo nuestras banderas!
¡Que tus enemigos, al expirar,
vean tu triunfo y nuestra gloria!
Séptima estrofa
Entraremos en el camino
cuando nuestros mayores ya no estén aquí,
encontraremos sus cenizas
y la huella de sus virtudes. (bis)
Menos deseosos de sobrevivirles
que de compartir su tumba,
tendremos el orgullo sublime
de vengarlos o de seguirlos.