Mostrando las entradas con la etiqueta Depresión. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Depresión. Mostrar todas las entradas

sábado, junio 09, 2018

Voyage: Cuarto ordenado contra la depresión.




Subject: Voyage: Un Weekend en Primavera en Paris...
Date: Mon, 10 May 1999 02:31:16 PDT


Voilà mes amis,

CUARTO ORDENADO CONTRA LA DEPRESIÓN

¡Feliz Lunes!

Este fin de semana hizo buen sol en París, pero hoy ya amaneció lloviendo nuevamente…

A pesar de la primavera, he estado muy bajo de ánimos, en verdad no sé que me pasa. Ahora, paso más tiempo deprimido de lo normal. Este sábado me desperté por el piso.  Estaba tan deprimido que hasta se me notaba, generalmente no se me nota, cuando se me nota es porque estoy muy grave, siempre trato de mantener una actitud positiva, yo soy de los que sonríen aunque me esté muriendo por dentro, como la canción.

Había quedado de ayudar a Ana y a Carmen con su proyecto de simulación, que para mí era algo sencillo, nada más resolver una ecuación diferencial sencilla por diferencias finitas, pero simplemente no podía, no tenía fuerzas, no se me ocurría nada, no lograba concentrarme ni un segundo y me sentía muy mal con las chicas por eso.

Nelson me sacó a patinar. Extrañamente alargaba las cosas para que no volviera a la casa y estuvimos como 3 horas patinando por toda la CitéU y sus alrededores, tal vez el ejercicio me ayudaría, y cuando volví al cuarto ¡Mierda! ¿Qué pasó aquí? ¡Encontré todo el desastre que tenía en mi cuarto completa y perfectamente ordenado! Era un orden remarcable, las cosas no estaban acomodadas, había orden, disminución de la entropía, las cosas se podían ubicar perfectamente. No es sencillo hacer algo así. Sobre la mesa mis libros de Análisis Numérico y una hoja que decía: Hacer tesis. Para mí era como ganarme el Kino. Fue un gesto en verdad muy conmovedor: ¡Gracias muchachas! ¡Las quiero mucho! Ese gesto me da mucho más ánimos, mucho más que tener el cuarto ordenado, aunque esto último ayuda también a ordenarse la cabeza. El cuarto está tan ordenado que creo que a la entropía que genero le va a costar un buen tiempo desordenarlo. Hasta fotos le tomé.
Al encontrarme a las muchachas les agradecí y no les pregunté el porqué lo hicieron, sino cómo lograron una hazaña así, yo pensaba que era imposible.

GAUFFRES CON NUTELLA

La especialidad de mi cuarto es Gauffres con Nutella (Nucita++), y ya he ganado cierta fama con eso. Cuando salí del cuarto de Ana me encontré con una nueva vecina cordobesa muy hermosa que se llama Adela quién venía del supermercado. Me sorprendió regalándome un frasco de Nutella. Me dijo, ten, esto lo traje para ti. Estas andaluzas son un amor. Además, me trajo unas crepes y como Carmen y Ana me habían regalado otro tarro de Nutella el día anterior les dije: ¡Están todos invitados a mi cuarto a comer la especialidad de la casa: Gauffres calientitos con Nutella! Nos fuimos todos a la veranda y yo solito me comí dos: uno con una crema de leche que Carmen me había traído de Uruguay y otro con Nutella. Con eso rompí el ayuno, tenía más de 24 horas sin probar nada porque no me provocaba comer nada…

En la noche recibí la visita de Alejandro, el hermano de Marcos, quién es historiador, y estuvimos hablando de temas de historia durante muchas horas, tema que a mí me encanta. También vinieron unos amigos españoles de él. Visitamos la chambre de Carol, una chica de ensueño que viene de l’Ile de la Reunión, en el Océano Índico (colonia francesa) y probé el ron de su tierra (que es mucho mejor que el de Martinica y Guadalupe que son vomitivos). Luego, me fui a la chambre de Nelson a hablar con él y por fin se me despertó el hambre…

UN DOMINGO MOVIDO

El domingo había quedado con Carmen en ir a hacer ejercicios a las 10 am, supongo que eso forma parte del plan de rehabilitación contra la depresión que tienen trazado para mí. Pero Carmen como que andaba de rumba ¿dónde andabas Carmen?, llegó a las 5am y no se levantó para la hora pautada. A las 12, cuando supe que estaba despierta, la fui a buscar me la llevé jalada a la piscina. En realidad no nadamos, sino que nos bañamos en esa piscina helada. Yo estaba todo comprimido y mis músculos no daban para 5 brazadas seguidas, y no era por cansancio o por condición física (ustedes saben que fui nadador federado), sino por flojera, tal vez por la depresión. De la piscina, nos fuimos a almorzar con Belén, y allí nos encontramos a Fernanda y a Cristina y almorzamos juntos. Yo no dije nada, pero estaba muy conmovido de reunir a mis amigas más queridas de la MINA (por alguna razón, yo nunca puedo reunir a mis amigos, Freddy Negrón en Venezuela dice que me pegue 2 tiros a ver si así los reúno en mi velorio). Yo creo que es porque mis amigos son muy distintos entre sí. Belén decía que no íbamos a conseguir puesto para todos en el RestoU, pero yo estaba seguro que si iba a haber puestos, a veces en mi vida hay magia y las cosas salen por si solas.

FAIRE LA PELOUSE

Regresamos a la MINA y nos fuimos a tomar un café en la veranda, y como hacia un solazo venezolano decidimos ir a “faire la pelouse”, que significa: ir a tomar sol en la gramita. Me hacía mucha falta recibir sol en la cara, era como si me estuviera desvampirizando. Allí en la pelouse me encontré a Daad, una libanesa que es una compañera del laboratoire a quien tenía mucho tiempo sin ver porque se puso a hacer unas matemáticas que tuvieran que ver más directamente con l’argent. Después me puse a quechar con Fernanda (me hace mucha falta el baseball) y después me fui a patinar con las brasileñas.

MI HERMANITA CARMEN

Cuando regrese a mi cuarto, estaba mi hermanita Carmen trabajando en el proyecto de simulación y escuchando Soda Stereo. Me acosté en la cama y sin decirle nada me puse a trabajar en el asunto. Al ratico, tenía el problema resuelto y pude ayudarla. Ojalá tenga ánimos para ponerme a trabajar en la tesis, que es lo que me preocupa ahora, entre la depresión y la incertidumbre de la situación económica me tienen paralizado. Hay cosas que son obvias que no estoy viendo y yo soy de los que ve las respuestas a los problemas con facilidad.

En la Noche recibí visitas en mi cuarto. Vinieron: Nelson, Adela, Cristina, Fernanda, Carmen, quien se despidió. No se imaginan la falta que me va a hacer Carmen, ya estoy triste por su partida.

GRACIAS

No saben cuánto agradezco a todos mis amigos por darme ánimos, por visitarme, por estar conmigo, por todo lo que me brindan...

A veces uno se empeña en estar con quienes no lo quieren a uno y se olvida de los verdaderos amigos. Se debería estar siempre con quienes lo aprecian a uno y eso uno lo olvida seguido. No se imaginan cuanto valoro la amistad, y conociendo la soledad, ahora como la he conocido, la valoro más aún…

Uno tiene una responsabilidad con sus amigos, la de entregarse para ellos...

Muchas gracias;

Los quiere...

Luis Manuel

sábado, junio 02, 2018

Voyage: En el laberinto.



Subject: Reportandome...
Date: Fri, 16 Apr 1999 02:11:28 PDT

Bonjour a todos,

En estos días casi no he venido a Jussieu porque ando con problemas en el estómago, náuseas y una depresión fortísima. Les cuento:

El martes en la tarde no me provocó cenar, lo cual es extraño y en la noche me deprimí bastante, tal vez porque no había comido. El miércoles hizo un día horrible y no me provocó salir con ese clima para venir en la mañana a la Universidad. Ese día no desayuné ni almorcé. En la tarde vine un ratito y me enteré que la beca va a tardar aún más. En realidad no sé cuánto tiempo más pueda aguantar sin dinero. Por eso tampoco cené, no me provocó y así ahorro. Sonia, mi amiga española me dio un sobrecito de suero y me tomé como un litro, pero lo vomitaba. Ya tenía dos días sin comer. El jueves no desayuné, ni tampoco salí de casa en la mañana. En el almuerzo me preparé una sopita de sobrecito, pero no sabía cómo prepararla, nunca había hecho una, aunque siguiendo las instrucciones creo que no me quedó tan mal, aunque tal vez un poco aguada. Me tomé sólo un poquito y lo vomité al rato. Para la cena Claudia me preparó lo que todo venezolano en París quisiera comer, para ver si atacaba la cosa por el lado del desánimo y rompía el ayuno que llevaba ya varios día. Me preparó: arepa con Diablitos Underwood. Eso si me apeteció y me comí dos chiquitas, algo es algo, pero al rato las vomite también. Me dio una lástima vomitar eso que es oro en París. Salí de casa de Claudia con 2 CD de despecho y media botella de Ron Santa Teresa  (tranquilos que no me la pienso beber ahorita).

Hoy en la mañana tampoco desayuné. ¿Cuántos días llevo ya sin comer? Me siento débil, por supuesto y sobretodo deprimido, muy deprimido. Estoy tan deprimido que cada vez que escucho música en la calle me pongo a llorar, y en París las calles están llenas de música, por lo que me la paso debilucho y llorando. Lo bueno es que como no como ahorro y los realitos me duran un poco más, a ver si logro que me paguen la beca antes de morir por inanición o de que tenga que volver sin nada a Venezuela.

Également, este estado me ha servido para trabajar un poquito concentrado en casa y logré depurar la teoría sobre lo que tengo que resolver; ya lo tengo más claro, lo suficiente como para darme cuenta de que es peluísimo lo que me estoy proponiendo ¿Quién podrá sacarme de este laberinto?.

Besos

Luis Manuel

miércoles, noviembre 15, 2017

Voyage: Araya en la Sorbona

Place de La Sorbonne



Date: Fri, 20 Nov 1998 08:28:57 PST
From: Luis Manuel Hernandez Ramos
Subject: Araya en la Sorbona...

Hola Amigos:

Hoy me entregaron las fotos que revelé de algunos negativos que me traje de Venezuela y me di el lujo de disfrutarme unas fotos de Araya, con todo el sol del mundo, mientras caminaba en frente del edificio de la Academia de Paris a una temperatura de 0 °C ¿Qué les parece? Además iba cantando esa canción que canta Luis Miguel de: “Vamos a la Playa” cambiando en la estrofa “Playa” por “Araya”. Creo que me estoy volviendo loco. ¿Qué pensarán estos franceses? Luego, llegué a la Universidad y empecé a enseñarle las fotos a todo el mundo. Enseñé las fotos a unos tesistas aquí en la Universidad y luego me fui a comer con mis fotos conmigo.


Moi en Araya

Hoy la comida estuvo, tan mala pero tan mala que me deprimí del golpe. Me puse muy nostálgico y pensaba que podría hacer en Navidad. Quedarme aquí solito ni loco, pues no voy a tener comedor, va a haber mucho frío, los muchachos de la MINA (la residencia) se van para sus casas. Yo creo que no aguantaría una navidad aquí en esas condiciones. Voy a ver si me dan mis aguinaldos para ver qué puedo hacer. Se me ocurren varias cosas: se me ocurrió, por ejemplo, recolectar plata aquí en el metro con tocando con la pianica y con un cartelito que diga “Aidez-moi pour passer Nöel chez
mes parents SVP” (Ayúdenme por favor para pasar las navidades con mis padres). Eso mientras les toco unos aguinaldos Venezolanos. A lo mejor me alcanza para irme a Venezuela je, je, je.

Lo cierto es que bueno, después de esa comida tan mala me dieron ganas de llorar. Menos mal me conseguí luego en la universidad a unos muchachos franceses a los que conocí ayer en la fiesta del Beaujolais y se me pasó un poco la cosa. Me es muy emocionante encontrarme a alguien conocido en la calle, eso no sucede muy a menudo por razones evidentes.

Hoy, cuando vaya a la MINA le voy a enseñar las fotos de Araya a todos los Españoles. Lástima que me van a abandonar este weekend. Cuando me avisaron ya no había cupo para Amsterdam. Tendré que ver que hago el fin de semana. Voy a llamar al papá de Gabo. Mejor me paso donde él ahorita. Está cerquita.

Bueno, les mando muchos abrazos, se echan unas Polares por mi…

Bon Weekend


Luis Manuel

 Suscribirse a este Blog