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sábado, diciembre 09, 2017

De cómo la totona de María Conchita salvó mi situación económica



Hace unos meses, me encontraba en una situación económica bastante difícil. Mi sueldo como profesor universitario no cubría ni siquiera la mitad de mis gastos y estaba ya sin ahorros.

Recordé la época de los blogs, cada uno tenía su blog y éramos bastante leídos al punto de que esos blogs podían generar un pequeño ingreso en dólares por publicidad con AdSense, que para la época era despreciable. Luego, vino Facebook, una nueva forma de interactuar y se llevó a todo el público y a los ingresos por publicidad. Pero no me importó mucho en aquel momento, un dólar no era nada para nosotros. Nuestra moneda era fuerte.

Un dia se me ocurrió hacer un post sobre María Conchita Alonso. Un pequeño post polémico de cuando María Conchita mostró lo que tenía entre las piernas en una playa de California. En esos días, María Conchita había dado furibundas declaraciones en contra del gobierno Venezolano, en contra de Chávez. No me pasó por la mente que ese post contenía varias palabras clave de esas que hacen subir el tráfico a cualquier página. palabras que tienen significado en regiones distintas a la mía, como por ejemplo: conchita, concha, totona, muestra, París Hilton, Britney Spears, etc. Además de Anti- Castro Comunista y Chavista.

No se si los buscadores de porno argentinos o del mundo andan buscando esa combinación de política, porno y farándula, pero lo cierto es que el tráfico de mi blog subió como la espuma. Y sólo me dí cuenta cuando años después, desesperado por la situación económica, me fui a ver si había algo de dinero en mi cuenta AdSense y me percaté que había suficiente dinero en dólares como para mantenerme por 3 meses. ¡Muchas gracias a los que le dieron click a la publicidad que allí pone google!

En verdad, extraño aquellos días en que en ve de usuarios pasivos de Facebook, éramos bloggers. Y no sólo por el dinero de la publicidad, que reconozco que hoy en día me hace falta, aunque no es por eso. Siento que Facebook nos robó mucho, porque en nuestros blogs podíamos desarrollar temas mucho mejor y era mucho más abierto. No debimos haber dejado que eso se perdiera.

Por cierto, siempre hubo el rumor de que había un video porno entre Orlando Urdaneta y María Conchita y ahora se confirma su existencia. Esto último es para ver si gano tráfico jajajaja. En lo que la señora arme otra polémica me gano unos realitos.

domingo, noviembre 05, 2017

Voyage II: La organización



Date: Fri, 30 Oct 1998 01:38:14 PST
From: Luis Manuel Hernandez Ramos
Subject: Voyage II


Hola a todos:

Este mail se titula así por el Libro que realizó Humboldt cuando vino a
Venezuela : "Viaje a las Regiones Equinoccioales del Nuevo Continente". En ese libro Humbolt hace una descripcion de todo cuanto vió y aconteció en su viaje y ese es uno de los libros que más ha influido en mi pensamiento. Tarde 1 año entero en leerlo porque tiene más de 2000 paginas.

Como les iba contando... De lo que he visto en estos días, mis primeras impresiones :

En los paises desarrollados como Francia, la clave de la organización es la clasificación. Clasificacion de todo: los climas, los horarios, las personas, los estudios, los comedores, las comidas, todo. Todo está clasificado. Para ellos es necesaria esa cuadrícula, ya que sino no sobreviven. Para nosotros no es necesario clasificar tanto, ya que nuestro clima, en nuestra cultura todo es impredecible. Lo de aqui es todo predecible, saben cuando va a llegar el invierno, que hace frío, por ejemplo, y en base a esa clasificacion, planifican, organizan. De lo contrario, el clima los mata. Esta idea puede generalizarse a un gran numero de cuestiones : los tipos de personas, las razas y las culturas. Pienso que puede ser esta la causa del racismo : la necesidad de clasificar a las
personas y a las culturas para predecir su comportamiento, todo esto por
supuesto llevado a un extremo negativo. Todo lo necesitan cuadriculado. Discretizado. Mecanizado.

En la mañana, por el cambio de horario, me levanté tarde como a las 8 am y senti una gran necesidad de organizarme. Sino me organizaba, en muchas cosas iba a tener problemas. Por ejemplo, como el baño estaba afuera tuve que organizar entre la cepillada de dientes (dentro de la habitación) y la ida a la poceta (que era afuera). Esto sin olvidar que para salir siempre hay que tener la llave porque sino la puerta se cierra automaticamente. Además, tenía que ponerme los lentes de contacto (adentro) y ver en que ropa iba a salir al baño (afuera). Tenía que pensar lo que tenía que llevar al bañoo (afuera), que ropa iba a ponerme, si me tomaba las vitaminas allí o en la cafeteria. Toda esa organizacion tuve que pensarla mientras me estaba orinando (habia que orinar afuera aunque hasta pensé hacerlo adentro).

A las 9 am comenzó de repente a hacer un frio inmenso y era que habian
apagado o disminuido la calefaccion, y yo no me había vestido todavía. Y cuando fui a salir vi que estaba lloviendo y tuve que devolverme a buscar el paraguas porque eso no lo había previsto y la lluvia es fría fría.

Me fui a la cafeteria de la CitéU, que funciona para desayunar sólo de 8am a 10am. Comi algo rápidamente, agarré el metro y me fui a la Universidad. Allí Vivette me estaba esperando con unas bolsas con ollas, vasos, platos, etc. En verdad, Vivette es un Angel, voy a mandar a hacerle una estatua en Cumaná.

Al mediodia, comí en el Retaurant Universitario de aquí de Jussieu, que es malísimo y me fui luego a pasear por el Boulevard Sain Germain. Llamé a mi abuela (por fin me funciona esa tarjetica) y regresé a Jussieu a trabajar bajo los efectos del cambio de horario. Vamos a ver que nuevas experiencias me esperan aqui…

Los quiere...


Luis Manuel

lunes, noviembre 16, 2015

La ley del Talión Occidental.



Ojo por ojo y diente por diente. Pensaba que la civilización occidental y especialmente la francesa era lo suficientemente avanzada para superar la primitiva Ley del Talión. Sin la exactitud Babilónica además. Simple venganza desproporcionada.

Los atentados de París y la política Francesa.

Mapa de las Cruzadas.

Los lamentables atentados que sufrió París el día de ayer me han tocado sensiblemente. París es la ciudad en donde viví algunos de los mejores años de mi vida y allí viven algunos de mis mejores amigos, algunos de los cuales se encontraban bien cerca de donde ocurrieron los hechos y que ahora son victimas del miedo que infunde el terrorismo y de las privaciones que las políticas de control social que va a imponer el estado francés justificándose en el anti-terrorismo.
Por esas calles ahora bañadas en sangre anduve yo mismo hace no mucho tiempo. Paris es una ciudad que quiero mucho y Francia es un país que adoro, pero no me sumo a la respuesta automática que toma en cuenta un sólo lado de la historia.
Lamentablemente, estos atentados eran completamente predecibles. Y no sólo por la maldad de los terroristas islámicos, sino por las políticas de los gobiernos franceses hacia todo lo que significa el islam, el medio oriente y en general hacia los países árabes y poblaciones árabes y magrebíes que viven dentro de Francia. Políticas que se han convertido en políticas de estado y que no hacen más que exacerbar el odio entre culturas.
Estas culturas que están condenadas a convivir y a integrarse, porque por más que insistan en hablar de la "identidad francesa" lo cierto es que las identidades evolucionan con el tiempo y la identidad francesa tiene ya una parte musulmana que no debe seguir siendo segregada. Francia es un país con un componente cultural árabe y magrebí, de la misma manera como sus antiguas colonias y protectorados: Siria, Líbano, Argelia, Marruecos, Túnez, etc. tienen un componente cultural francés. Son 5 millones de musulmanes que viven en Francia y hacen vida en este país. Es casi el 10% de la población. Y no son sólo inmigrantes directos. Muchos de ellos son hijos y hasta nietos de inmigrantes. Ya tienen hasta 3 generaciones viviendo en Francia.
Lamentablemente en Francia, desde hace tiempo, vienen ganando terreno movimientos anti inmigrantes. Movimientos ultranacionalistas que claman por una Francia sólo para los franceses, y que me recuerdan la Alemania de Hitler y su antisemitismo. Sabemos que detrás de esos movimientos hay intereses económicos. Intereses de grupos económicos que promueven el odio y las guerras para intereses diferentes de los ciudadanos de Francia, para llenar sus propios bolsillos. Estos atentados son consecuencia de ese odio sembrado.
Lamentablemente, esa bandera de la revolución Francesa: azul, blanca y roja ha sido secuestrada por personas que promueven ideales contrarios a la libertad, igualdad y fraternidad que es el lema de Francia y que han convertido las guerras en política de estado. Por esa razón no coloco esos colores en mi foto de perfil del Facebook. Quienes gobiernan en Francia, independientemente de si son de derecha o de izquierda, no representan esos principios. Las políticas que ejecutan están más acordes con la letra de la Marsellesa, que es una letra de odio, lamentable en un himno con una de las melodías más bonitas. Espero que algún día esto cambie. Que la France vuelva a tener esos bellos principios y habrá paz.
(Himno de Francia)
¡En marcha, hijos de la Patria,
ha llegado el día de gloria!
Contra nosotros, la tiranía alza
su sangriento pendón. (bis)
¿Oís en los campos el bramido
de aquellos feroces soldados?
¡Vienen hasta vosotros a degollar
a vuestros hijos y vuestras esposas!
Estribillo
¡A las armas, ciudadanos!
¡Formad vuestros batallones!
¡Marchemos, marchemos!
¡Que una sangre impura
inunde nuestros surcos!
Segunda estrofa
¿Qué pretende esa horda de esclavos,
de traidores, de reyes conjurados?
¿Para quién son esas innobles cadenas,
esos grilletes preparados de hace tiempo? (bis)
Para nosotros, franceses, ¡ah, qué ultraje!
¡Qué transportes debe suscitar!
¡A nosotros, se atreven a intentar
reducirnos a la antigua servidumbre!
Tercera estrofa
¡Cómo, cohortes extranjeras,
harían la ley en nuestros hogares!
¡Cómo, esas falanges mercenarias,
abatirían a nuestros fieros guerreros! (bis)
¡Dios santo! Encadenadas por otras manos,
nuestras frentes se inclinarían bajo el yugo.
Unos déspotas viles serían
los dueños de nuestros destinos.
Cuarta estrofa
Temblad, tiranos, y vosotros, pérfidos,
oprobio de todos los partidos,
¡temblad! ¡Vuestros planes parricidas
recibirán por fin su merecido! (bis)
Todos son soldados para combatiros,
Si nuestros jóvenes héroes caen,
Francia produce otros,
¡listos para luchar contra vosotros!
Quinta estrofa
¡Franceses, asestad vuestros golpes
o retenedlos, magnánimos guerreros!
perdonad a esas víctimas tristes,
que a su pesar se arman contra nosotros. (bis)
¡Pero no a esos déspotas sanguinarios,
esos cómplices de Bouillé,
todos esos tigres que, despiadados,
desgarran el seno de su madre!
Sexta estrofa
¡Amor sagrado de la Patria,
conduce y sostén nuestros brazos vengadores!
¡Libertad, Libertad amada,
combate con tus defensores! (bis)
¡Que la victoria, a tus voces viriles,
acuda bajo nuestras banderas!
¡Que tus enemigos, al expirar,
vean tu triunfo y nuestra gloria!
Séptima estrofa
Entraremos en el camino
cuando nuestros mayores ya no estén aquí,
encontraremos sus cenizas
y la huella de sus virtudes. (bis)
Menos deseosos de sobrevivirles
que de compartir su tumba,
tendremos el orgullo sublime
de vengarlos o de seguirlos.

viernes, agosto 21, 2015

De una a otra Venezuela: 66 años después.



"Ante los venezolanos de hoy está planteada la cuestión petrolera con un dramatismo, una intensidad y una trascendencia como nunca tuvo ninguna cuestión del pasado. Verdadera y definitiva cuestión de vida o muerte, de independencia o esclavitud, de ser o no ser. No se exagera diciendo que la pérdida de la Guerra de Independencia no hubiera sido tan grave, tan preñada de consecuencias irrectificables, como una Venezuela irremediablemente y definitivamente derrotada en la crisis petrolera.
La Venezuela por donde está pasando el aluvión deformador de esta riqueza incontrolada no tiene sino dos alternativas extremas. Utilizar sabiamente la riqueza petrolera para financiar su transformación en una nación moderna, próspera y estable en lo político, en lo económico y en lo social; o quedar, cuando el petróleo pase, como el abandonado Potosí de los españoles de la conquista, como la Cubagua que fue de las perlas y donde ya ni las aves marinas paran, como todos los sitios por donde una riqueza azarienta pasa, sin arraigar, dejándolos más pobres y más tristes que antes.
A veces me pregunto qué será de esas ciudades nuevas de lucientes casas y asfaltadas calles que se están alzando ahora en los arenales de Paraguaná, el día en que el petróleo no siga fluyendo por los oleoductos. Sin duda quedarán abandonadas, abiertas las puertas y las ventanas al viento, habitadas por alguno que otro pescador, deshaciéndose en polvo y regresando a la uniforme desnudez de la tierra. Serán ruinas rápidas, ruinas sin grandeza, que hablarán de la pequeñez, de la mezquindad, de la ceguedad de los venezolanos de hoy, a los desesperanzados y hambrientos venezolanos del mañana.
Y eso que habrá de pasar un día con los campamentos de Paraguaná o de Pedernales hay mucho riesgo, mucha trágica posibilidad de que pase con toda esta Venezuela fingida, artificial, superpuesta, que es lo único que hemos sabido construir con el petróleo. Tan transitoria es todavía, y tan amenazada está como el artificial campamento petrolero en el arenal estéril.
Esta noción es la que debe dirigir y determinar todos los actos de nuestra vida nacional. Todo cuanto hagamos o dejemos de hacer, todo cuanto intenten gobernantes o gobernados debe partir de la consideración de esa situación fundamental. Habrá que decirlo a todas horas, habría que repetirlo en toda ocasión. Todo lo que tenemos es petróleo, todo lo que disfrutamos no es sino petróleo casi nada de lo que tenemos hasta ahora puede sobrevivir al petróleo. Lo poco que pueda sobrevivir al petróleo es la única Venezuela con que podrán contar nuestros hijos.

Eso habría que convertirlo casi en una especie de ejercicio espiritual como los que los místicos usan para acercarse a Dios. Así deberíamos nosotros llenar nuestras vidas de la emoción del destino venezolano. Porque de esa convicción repetida en la escuela, en el taller, en el arte, en la plaza pública, en junta de negociantes, en el consejo del gobierno, tendría que salir la incontenible ansia de la acción. De la acción para construir en le Venezuela real y para la Venezuela real. De construir la Venezuela que pueda sobrevivir al petróleo.
Porque desgraciadamente hay una manera de construir en la Venezuela fingida que casi nada ayuda a la Venezuela real. En la Venezuela fingida están los rascacielos de Carcas. En la Venezuela real están algunas carreteras, los canales de irrigación, las terrazas de conservación dde suelos. En la Venezuela fingida están los aviones internacionales de la Aeropostal. En la Venezuela real los tractores, los arados, los silos.

Podríamos seguir enumerando así hasta el infinito. Y hasta podríamos hacer un balance un balance. El balance nos revelaría el tremendo hecho de que mucho más hemos invertido en la Venezuela fingida que en la real.
Todo lo que no puede continuar existiendo sin el petróleo está en la Venezuela fingida. En la que pudiéramos llamar la Venezuela condenada a muerte petrolera. Todo lo que pueda seguir viviendo, y acaso con más vigor, cuando el petróleo desaparezca, está en la Venezuela real.
Si aplicáramos este criterio a todo cuanto en o público y en lo privado hemos venido haciendo en los últimos treinta años, hallaríamos que muy pocas cosas no están, siquiera parcialmente, en el estéril y movedizo territorio de la Venezuela fingida.
Preguntémonos por ejemplo si podríamos, sin petróleo, mantener siquiera un semestre nuestro actual sistema educativo. ¿Tendríamos recursos, acaso, para sostener los costosos servicios y los grandes edificios suntuosos que hemos levantado? ¿Tendríamos para sostener la ciudad universitaria? ¿Tendríamos para sostener sin restricciones la gratuidad de la enseñanza desde la escuela primaria hasta la Universidad? Si nos hiciéramos con sinceridad estas preguntas tendríamos que convenir que la mayor parte de nuestro actual sistema educacional no podría sobrevivir al petróleo. Sin asomarnos, por el momento, a la más ardua cuestión, de si ese costoso y artificial sistema está encaminado a iluminar el camino para que Venezuela se salve de la crisis petrolera, está orientado hacia la creación de una nación real, y está concebido para producir los hombres que semejante empresa requiere.

Parecida cuestión podríamos plantearnos en relación con las cuestiones sanitarias. Todos esos flamantes hospitales, todos esos variados y eficientes servicios asistenciales y curativos, pueden sobrevivir al petróleo? Yo no lo creo.
La tremenda y triste verdad es que la capacidad actual de producir riquezas de la Venezuela real está infinitamente por debajo del volumen de necesidades que se ha ido creando la Venezuela artificial. Esta es escuetamente la terrible realidad, que todos parecemos empeñados en querer ignorar.
Por eso la cuestión primordial, la primera y la básica de todas las cuestiones venezolanas, la que está en la raíz de todas las otras, y la que ha de ser resuelta antes si las otras han de ser resueltas algún día, es la de ir construyendo una nación a salvo de la muerte petrolera. Una nación que haya resuelto victoriosamente su crisis petrolera que es su verdadera crisis nacional.
Hay que construir en la Venezuela real y par la Venezuela permanente y no en la Venezuela artificial y par la Venezuela transitoria. Hay que poner en la Venezuela real los hospitales, las escuelas, los servicios públicos y hasta los rascacielos, cundo la Venezuela real tenga para rascacielos De lo contrario estaremos agravando el mal de nuestra dependencia, de nuestro parasitismo, de nuestra artificialidad. Utilizar el petróleo para hacer cada día más grande y sólida la Venezuela real y más pequeña, marginal e insignificante la Venezuela artificial.

¿Quién se ocuparía de curar o educar a un condenado a muerte? ¿No sería una impertinente e inútil ocupación? Lo primero es asegurar la vida. Después vendrá la ocasión de los problemas sanitarios, educacionales. ¿De que valen los grandes hospitales y las grandes escuelas si nadie está seguro de que el día en que se acabe el petróleo no hayan de quedar tan vacíos, tan muertos, tan ruinosos, como los campamentos petroleros de Paraguaná o de Pedernales?
Lo primero es asegurar la vida de Venezuela. Saber que Venezuela, o la mayor parte de ella, ya no está condenada a morir de muerte petrolera. Hacer todo para ello. Subordinar todo a ello. Ponernos todos en ello."

De una a otra Venezuela.-

El ensayo que acabo de colocar no es nuevo. Lo escribió Arturo Uslar Pietri hace 66 años, es decir en 1949. Después de tantos años cabría preguntarnos ¿Cuál es hoy en día la Venezuela real y cuál es la artificial?.  Hoy, con la caída de los precios petroleros y las consecuencias de la guerra económica deberíamos estar visualizando la realidad de nuestra dependencia y por ende de nuestra vulnerabilidad, pero ¿estaremos aprendiendo la lección, o  habremos llegado al punto en que las necesidades de la Venezuela ficticia nos han enceguecido completamente?. ¿Será que los Venezolanos no pertenecemos ya a la Venezuela real?.




lunes, agosto 17, 2015

Héctor Navarro: “Están acabando la revolución desde adentro”

Héctor Navarro: “Están acabando la revolución desde adentro”
 - www.aporrea.org
 - www.aporrea.org/ideologia/n275905.html

Profesor Héctor Navarro
Credito: Prensa Marea Socialista
Entrevistamos al Profesor Héctor Navarro y a la diputada al Parlatino Ana Elisa Osorio, ambos ex ministros del presidente Chávez y ex miembros de la dirección nacional del PSUV.  Navarro “expulsado” sin derecho a defensa y sin juicio del partido, por ejercer su derecho a la crítica y Ana Elisa ignorada en el actual periodo.  Ellos son, actualmente, impulsores con otras personalidades del proceso, de la Plataforma por la Auditoria Pública y Ciudadana contra el Desfalco a la Nación. Hablamos de la crisis actual, de la situación del PSUV y de las próximas elecciones para Diputados y Diputadas a la Asamblea Nacional.  Hoy entregamos la entrevista al Profesor Navarro y mañana publicaremos la realizada a la diputada Ana Elisa Osorio.
¿Cuál es tu apreciación de la coyuntura actual?
Héctor Navarro: Yo diría que estamos atravesando por una crisis muy importante, que está dada por la coincidencia de dos factores económicos más un factor político que mencionaré luego.
El primero de ellos es la crisis del capitalismo a nivel global. Sin duda que hay una crisis estructural del capital, la lógica del capital está dejando de ser funcional. La velocidad de la acumulación de capital por la vía de la especulación financiera, es mucho mayor que la tasa de producción de riqueza. También, la tecnología permite que grandes capitales circulen sin que esos capitales sean una representación de lo que se ha producido como riqueza. Por esto estamos en una situación de crisis global, mundial.
El planteamiento del crecimiento económico como tal, es un planteamiento absurdo, puesto que la economía no puede crecer indefinidamente, ni ese puede ser un objetivo. En esta trampa han caído hasta los gobiernos de izquierda y economistas de izquierdas, cuando algunos que establecen que hay que crecer económicamente, sin tomar en cuenta que no es lo mismo crecimiento a desarrollo... nosotros tenemos es que desarrollarnos y así poder llegar a satisfacer nuestras necesidades.
Los países desarrollados son aquellos que le pueden garantizar a su población el acceso a todos los bienes y servicios, incluso los espirituales. Son países productores de riqueza
Eso por un lado, a nivel global.
El segundo factor a tomar en consideración, en el marco de lo que dije anteriormente, es la propia crisis de nuestro modelo rentista, que es un modelo que está agotado. Y que es una forma de acumulación que no sólo tiene efectos económicos, sino que tiene efectos en la mentalidad de la gente, a nivel cultural.
La revolución cayó en la trampa del propio modelo de acumulación. Independientemente de que Hugo Chávez haya logrado desviar cantidades importantes de la renta petrolera para la cancelación de la deuda social, no pudo controlarla en su totalidad. La revolución captó la renta, pero no generó riqueza.
También, gracias a la conquista que significó que se elevaran los precios del petróleo, elevamos a la par nuestros gastos. Ello hizo que nos acostumbráramos a tener gastos más elevados, que en momentos difíciles de bajos precios del petróleo como ahora, nos es sumamente difícil reducir, y mucho más difícil, adaptarnos a esta nueva reducción.
Este rentismo, es un modelo que castra las iniciativas productivas de las personas. Parte de nuestro drama, es que se crearon industrias que actualmente están paralizadas. Anteriormente se conseguían productos hechos aquí en Venezuela y ahora no, definitivamente algo sucedió allí...
Son estos dos factores los que están haciendo explosión en este momento, a los que se les suma un tercero, el factor político. Algo que Jorge Giordani dice que es el problema de la hegemonía. Yo creo que hemos perdido la hegemonía.
La Dirección Nacional del PSUV actualmente, según algunas cosas de las que me  he enterado, tiene dieciocho semanas que no se reúne... cuando Chávez anteriormente exigía que la misma se reuniera semanalmente, llegando incluso hasta a verificar la asistencia de todos.
Es así como la crisis está constituida por esos tres elementos. La crisis de la hegemonía, la parte política, la organización del partido. El que no se haya desarrollado una dirección colectiva del proceso y el poder popular, que funcione democráticamente. Eso trae como consecuencia que no haya respaldo político desde las bases hacia la dirección, y eso está produciendo un desgaste muy importante.
Para desgracia nuestra, y de la revolución bolivariana, coinciden esos tres factores.
El desgaste del modelo rentista en Venezuela produce efectos psicológicos importantes, que son entre otras cosas, que la gente esté insatisfecha en la calle. Hugo Chávez nos legó algo muy importante, dejó un capital político en la gente. Chávez aún está vivo en la gente.
En un sentido, Chávez fue al mismo tiempo, la fortaleza y la debilidad de la revolución.
¿Crees que la DN-PSUV está consciente de esta situación que acabas de describir?
HN: Es parte de la crisis de hegemonía. A mi modo de ver, hay un problema que también es fundamental en torno a lo cual gravita todo lo que dije anteriormente.
La CEPAL en su último informe -tengo las cifras- informa que desde 2006 al 2014 en Venezuela hubo una transferencia de capital hacia el exterior de doscientos mil millones de dólares, cifras que coincide con las que nosotros manejamos desde la Plataforma por la Auditoría Pública y Ciudadana, así como también con las declaraciones de Edmée Betancourt y con los datos que maneja Jorge Giordani.
Hay un déficit en lo político. Las imposiciones de las candidaturas en la AN, el hecho de que personas como Ricardo Sánchez sea candidato a diputado, ha causado grandes malestares en la juventud y en las bases del proceso.
Recuerdo que Hugo Chávez, más o menos por el 2011, a poco de fundado el partido, nos decía que había desviaciones capitalistas en el seno del partido, que había, lo que él mismo definió como un proceso de corrupción política.
La Dirección Nacional y Nicolás Maduro, con acciones como las que hemos visto que se han tomado en las candidaturas del partido a la AN, van en contra de la democracia del partido...eso es un paso hacia atrás.
La corrupción no sólo tiene elementos económicos, tiene elementos políticos. Después de todo, la corrupción forma parte del modelo rentista, y también pertenece a la lógica del capital. No es que esté negando el hecho de que haya una guerra económica, porque creo que la hay y está siendo promovida por el imperialismo y desde adentro de las instituciones. La cuestión es que le están haciendo el favor a la guerra económica desde adentro. Un ejemplo de ello son los escándalos de CADIVI y el Gral. Barroso, a quien no investigaron, sino más bien lo pusieron al frente de otras instituciones. El nepotismo dentro del PSUV y dentro del gobierno también se suma a este problema.
¿Qué importancia le asignas a las próximas elecciones a la AN?
HN: En medio de esta situación que acabamos de describir, hay también un “pa alante y pa atrás” por parte del Presidente Nicolás Maduro. Yo creo que están asesorando mal al presidente, el sentido de todo lo que están haciendo es acabar con la revolución y lo están haciendo desde adentro. Es así como vamos hacia este próximo período electoral.
En ese sentido, hay que tomar la importancia que tiene la Asamblea Nacional, de ella dependen muchas cosas. Los resultados serán tan importantes para el gobierno como para la revolución, siendo esta vez el gobierno quien corre mayor peligro de perderse.
Chávez, quien era el que estaba para acompañar todas las campañas de los candidatos y candidatas a la Asamblea Nacional, y quien movilizaba a la gente, ya no está.
Que cayéramos en manos directas de la derecha -porque creo que ya estamos en manos de la derecha-, sería un grave retroceso. Prefiero este gobierno, antes de un gobierno de María Corina Machado, Leopoldo López, o Capriles Radonski.
Al mismo tiempo, pareciera que la revolución no quisiera ganar las elecciones, como producto de las desviaciones, las cuales no sólo afectan la revolución, sino que en estos momentos ponen en riesgo el gobierno, como ya dije anteriormente.
Ante este cambio de rumbo del gobierno y el partido ¿que deben hacer los revolucionarios?
HN: El debate no es sobre el socialismo en estos momentos, esa es una batalla que hemos perdido. Parte del drama que vivimos es que estamos perdiendo la discusión de eso, del socialismo. De ello hay una gran responsabilidad en la Dirección Nacional del PSUV, que no acepta la crítica.
A través de ningún medio oficial se puede hacer la crítica, y por otro lado están los medios de la derecha quienes se quieren aprovechar de la situación. Y quienes tienen críticas creo que no quieren ir a un medio de derecha para poder hacerla. En ese sentido Aporrea es uno de los lugares que aún queda habilitado para ello.
Con respecto a la pregunta, considero que en momentos como estos, es necesario acudir a la subjetividad. Es importante hacerlo para sancionar a los corruptos, para buscar a los responsables, y pasarle por arriba a la corrupción.
Es necesario hacer una trinchera que sirva para combatir a los corruptos y para enfrentarse a la derecha tradicional e imperial. Nosotros sí tenemos con que derrotarla. El pueblo chavista debe identificar a aquellos que puedan tener una visión revolucionaria genuina, crítica e independiente y así poder llegar a tener una voz en la Asamblea Nacional.

Sustituir importaciones requiere transformar el aparato cambiario y financiero

Analistas sugieren tomar en cuenta experiencias del pasado para no cometer errores

Sustituir importaciones requiere transformar el aparato cambiario y financiero

16 agosto 2015 | Haga un comentario
Para el exministro de Industria y Comercio, Gustavo Márquez, la propuesta debe abordarse bajo un enfoque endógeno. El internacionalista Alfredo Ordóñez estima que la medida debe hacerse de forma gradual. El economista Humberto García insta propone promover la producción interna
El presidente de la República, Nicolás Maduro, ordenó recientemente la creación de una comisión de alto nivel que planifique y ejecute estrategias encaminadas a la sustitución de productos e insumos importados para favorecer aquellos que puedan obtenerse en el país,  con el fin de “consolidar nuestra economía” y romper con la “dependencia parasitaria” de adquirir afuera todo lo que necesitamos. El Correo del Orinoco consultó a tres analistas económicos, quienes enumeraron las posibles ventajas y desventajas de la propuesta.
Gustavo Márquez, quien se desempeñó como ministro de Industria y Comercio (1999) y ministro de Estado para la Integración y Comercio Exterior (2005-2007) durante la gestión del presidente Hugo Chávez, manifestó que la sustitución de importaciones “solo puede plantearse en este momento bajo un enfoque endógeno”, lo cual implica un cambio radical dentro del sistema.
Dice que “lo que estamos viendo hoy en día es una agonía larga de un modelo de sustitución de importaciones basado en el capitalismo rentístico dependiente que se ha prolongado a lo largo de los años y que la Revolución Bolivariana no ha podido transformar”. En tal sentido, comenta que “si se le da más oxígeno a un muerto que está agonizando, estaríamos avanzando en dirección contraria a lo que se quiere construir en el país, que es la independencia reflejada en el objetivo número uno del plan de la patria”.
Recordó que la sustitución de importaciones no representa ninguna novedad: “Se trata de un modelo que se inició en los años 60 y que todavía está vigente”. En su opinión, esta fue una “estrategia de división internacional del trabajo para la expansión del capitalismo”. Uno de los factores determinantes de la economía venezolana en los últimos 100 años, refiere, son precisamente los ingresos petroleros y particularmente la absorción de la renta petrolera que, en su criterio, “es el traslado hacia Venezuela del producto del trabajo de otros países”.
Esta política, acotó, fue impulsada fundamentalmente por el capital trasnacional con la intención de “trasladar a los países periféricos el desarrollo de algunos procesos industriales manufactureros, aprovechando la mano de obra barata y las ventajas que, de algún modo, desde el punto de vista económico, le permitían bajar los costos de producción”.

DISMINUCIÓN DE LA INVERSIÓN

A través de esa iniciativa, destaca, “se buscaba ampliar no solamente el mercado de consumo, sino también el mercado de insumos”, el cual considera muy importante pues abarca los bienes intermedios. En el caso particular de Venezuela, precisa que “la medida resultó muy atractiva, porque este es un país petrolero, con ingresos en divisas, es decir, potencialmente comprador de esos bienes y servicios”.
Además, señala que esta permitía que los petrodólares que tenían que desembolsar países como Estados Unidos para la compra de crudo, retornaran a sus manos. Ciertamente, comenta el analista, el Estado es quien maneja la renta petrolera, “pero en el modelo capitalista, es el sector privado el que acumula riquezas a partir de la explotación de los trabajadores y la acumulación de plusvalía del trabajo para ampliar su capacidad de producción y elevar su tasa de ganancia”.
A partir de 1979 ese modelo entró en crisis. Uno de los indicadores de ese declive, describe, es la reducción de la inversión privada: “Fue como una especie de montaña rusa; desde los años 40 comenzó a subir bajo el amparo del desarrollo petrolero y actividades conexas, pero en los 50 comenzó a caer y en los 60 se vuelve a iniciar un proceso de recuperación, hasta el final de la década de los 70, donde comienza declinar nuevamente hasta el sol de hoy”.

CAPITALISMO RENTÍSTICO

Al citar al economista Asdrúbal Batista, de quien alega que ha sido un estudioso del tema, y con sus análisis ha permitido tener elementos cuantitativos y cualitativos para evaluar el desarrollo de la economía venezolana, Márquez comenta que en el país tenemos un sistema de capitalismo rentístico, que es muy diferente al capitalismo normal, “porque la renta petrolera se convierte en un factor que distorsiona el proceso productivo normal del capitalismo”.
Uno de los efectos distorsionantes de la renta, aclara, es que el sector petrolero se hace mucho más competitivo que el resto de los sectores, porque con una inversión menor logra ganancias muy elevadas. “Esa diferencia de productividad va haciendo que el resto de los sectores de la economía se vayan rezagando y vayan determinando de algún modo, dentro la lógica capitalista, que sea más viable importar que producir en el país, porque la sobrevaluación del signo monetario establece que es más barato comprar bienes en el exterior que producirlos aquí”.
Afirma que esto había sido advertido hace algunos años por Alberto Adriani y Arturo Uslar Pietri, quien proyectándose hacia el futuro planteó que esto iba a generar una sociedad enferma, porque alrededor de ese modelo “se ha generado una cultura rentística en la que hay quienes tienen un ingreso sin llegar a producir”.

¿SEMBRAR EL PETRÓLEO?

La renta petrolera que aquí se sembraba, critica, “se sembraba en créditos blandos y en transferencias directas al sector privado y a un empresariado parasitario como la Corporación Venezolana de Fomento, a la que se le otorgaron 15 mil millones de dólares en créditos que nunca retornaron”. Muchas de esas empresas fracasaron, y los empresarios terminaron transmutándose en comerciantes que justamente participaban en el negocio de las importaciones, fustigó.
La nacionalización petrolera, según Gustavo Márquez, terminó siendo un gran fraude, tal y como lo mencionó Alí Primera en una de sus canciones, entre otras cosas, porque a partir de esa decisión se desarrolló una paradoja: “En la medida que la venta del petróleo comenzó a aumentar, los ingresos fiscales petroleros empezaron a disminuir”.
En su criterio, esto obedecía a que “la renta petrolera terminó llenando los bolsillos de una burguesía parasitaria que no estaba invirtiendo en el país, sino que usaba esos dólares para acumularlos y hacer fortuna afuera”. No en vano, advierte que las cifras que se están manejando dan cuenta de que “los capitales venezolanos en el exterior en todos estos años pueden estar llegando a los 400 mil millones de dólares, colocando al país en tercer lugar en relación al PIB y en cuarto lugar en términos absolutos”.

EL MISMO MODELO

El modelo actual, contrasta, es el mismo modelo rentístico del pasado. De hecho, afirma que “hoy en día 97% de los ingresos petroleros se utiliza para las importaciones”. Según el ex ministro de Comercio, la estructura de las empresas productivas del país “fue parida por ese modelo de sustitución de importaciones”, por eso, sus procesos de funcionamiento están armados a partir de la importación de insumos, de tecnologías y también de bienes de capital.
Un claro ejemplo de esto, resalta, es la situación de Polar, que en días pasados anunció que no iba a poder seguir produciendo cerveza porque el gobierno no le había dado las divisas necesarias. “Las latas de cerveza se hacen con un aluminio que se importa. ¿Por qué la Polar no ha desarrollado un plan de inversión para comprarle aluminio a la CVG y producir el material para sus latas y así tener una autonomía respecto al mercado internacional?”, cuestionó. Dice que si se hace de esa manera, “la empresa deja de recibir dólares y tiene que moverse con la moneda nacional, lo cual rompería con el proceso exógeno de acumulación”.
En su criterio, lo mismo estaría sucediendo en la estatal petrolera. “Pdvsa ha avanzado muchísimo bajo la administración del Gobierno Bolivariano, pero no podemos decir que ha dejado de ser lo que históricamente ha sido, siguiendo la tradición de las grandes empresas transnacionales que manejaban el petróleo en Venezuela”, advirtió.
Al analizar este aspecto, Márquez se pregunta por qué no se ha elevado hasta ahora la capacidad de refinación en el país, puesto que la misma se ha mantenido igual en los últimos 30 años. Del mismo modo, sostiene que es necesario saber qué pasó con el Plan Semilla lanzado por el presidente Chávez en el año 2005 en función de la soberanía alimentaria, “porque en este momento nosotros estamos importando el 100% de las semillas de hortalizas y de algunas frutas”.
Asimismo, cuestiona que algunos implementos utilizados en la vestimenta de las y los integrantes de la Fuerza Armada sean importados. Para Márquez, la respuesta es sencilla: “A pesar de la voluntad política del comandante Chávez, de ir a una transformación del modelo productivo y superar el capitalismo rentístico, la burocracia y el Estado mismo -cuya esencia es rentística, porque es un importador neto- han arropado todo”.

REFORMAS ESTIMULANTES

Frente a este escenario, señala que para que la sustitución de importaciones pueda funcionar, lo primero que habría que hacer es transformar el sistema financiero. “Nosotros no podemos seguir con una banca rentística que capta los recursos y el ahorro, pero no los convierte en inversión sino en extracción de capital hacia afuera”. Sostiene que la banca rentística “vive de los depósitos del Estado y desvía los recursos” que se destinan a las carteras agrícola y turística, entre otras, con el fin de estimular la producción interna, para manejarlos a su antojo.
Por otra parte, detalla que para poder adelantar una política de relanzamiento del modelo productivo, e ir a un modelo endógeno de desarrollo industrial que va a sustituir importaciones, habría que modificar el sistema cambiario. “Para plantearse una política de desarrollo que permita transformar el modelo rentístico, necesariamente tiene que haber una estabilidad económica que lo permita, porque con este problema cambiario no se puede hacer nada”.
También hay que pensar en una nueva política económica que incluya una reforma tributaria en la que paguen más los que tienen más: “Aquí hay una grandísima evasión fiscal muy alta. El pago de impuestos del sector empresarial parásito es muy bajo. Es absurdo, pero acá, los empresarios pueden ajustar su balance, y eso les permite protegerse de la inflación en el pago de impuestos, pero el pueblo no se puede proteger de la inflación. Ellos le trasladan al pueblo todo, pero a la hora de pagar los impuestos, ajustan”.
Manifiesta que es prudente abrir espacios para que haya alianzas y redes productivas de pequeñas empresas. La idea, avizora, es ser autosuficientes en todo, y en aquellas áreas donde no podamos serlo, hay que establecer alianzas estratégicas para crear redes intraindustriales, es decir, entrar en cadenas productivas internacionales de cooperación como el Alba y Mercosur, y con otros países como China, “pero no para que nos vengan a vender los televisores, ni para que los ensamblemos aquí, sino para meternos en la cadena, para aprenderla, para conocerla, para trabajarla y participar en la agregación del valor de ese producto. Esa es una política de sustitución de importaciones pero con un enfoque endógeno”.

OBLIGAR A PRODUCIR

De acuerdo con el coordinador del postgrado en Economía Internacional de la Universidad Central de Venezuela (UCV), Alfredo Ordóñez, una economía monoproductora como la venezolana indudablemente presenta debilidades en un sistema económico global. “Cuando el precio del petróleo es alto o superior a lo previsto, siempre se utiliza el excedente para el financiamiento de la inversión social o compras internacionales de otros productos para satisfacer las necesidades de la población. Sin embargo, cuando el precio es muy bajo, la nación queda desprotegida para satisfacer el mercado”, explica.
Amparados en ese modelo, destaca, “el sector empresarial se acostumbró a contar con el apoyo del Estado para garantizar su rentabilidad”, situación que, esgrime, es muy normal cuando el ingreso petrolero puede soportar estas estructuras. “Ahora, cuando el Estado no puede sostener el aparato productivo, lamentablemente este último tiende a trasladarse a la comercialización internacional, lo que genera una desmejora significativa en la productividad del país”, evaluó.
En tal sentido, afirma que la aplicación de una sustitución de importaciones “obligaría a que los sectores productivos vuelvan a producir, generando así un beneficio real a la economía, ya que la producción originará competencia y competitividad entre los grupos empresariales, logrando de esta manera satisfacer parte de las necesidades del mercado local y, en muchas ocasiones, la generación de divisas por concepto no petrolero”.

APLICACIÓN PROGRESIVA

Asegura el especialista que  “sustituir las importaciones siempre es factible cuando se consideran todos los factores que forman parte del sistema productivo de una economía”. Sin embargo, refiere que “aplicar esta medida de la noche a la mañana en una economía global es imprudente e inefectivo”, sobre todo en Venezuela, donde la producción nacional depende primordialmente del ingreso petrolero.
“Realizar una estrategia radical de sustitución de importaciones traería consigo una caída insostenible de la economía y por ende generaría una crisis social profunda. De tal manera que esta medida debe realizarse de forma gradual para poder generar beneficios reales y no solo nominales”, asintió. Para el internacionalista, lo primero que se debe hacer es evaluar la situación real del parque industrial nacional, tomando en cuenta tanto las empresas estatales como las privadas. En segundo lugar, añade, hay que “desarrollar un plan de suministro seguro de materia prima para iniciar el proceso productivo”.
También cree que habría que incorporar a las universidades al proceso de innovación y desarrollo, tomando en cuenta que este es el sector que por naturaleza genera conocimiento y es la fuente de la investigación. “Las Universidades serán las que le proporcionen las ideas y el camino a seguir a los empresarios para que logren una mejor competitividad en el mercado nacional e internacional”, apuntó.  Tal y como lo realizan los países con mayores márgenes de desarrollo industrial, adujo que “la innovación tecnológica viene de los centros de formación universitaria”.

TECNOLOGÍA Y ECONOMÍA

Asimismo, asegura que habría que conformar un plan estratégico de transferencia tecnológica que permita desarrollar proyectos industriales de alto impacto en la sociedad, en los sectores: farmacéutico, telecomunicaciones, militar y de alimentos que, a su parecer, es el más importante. “En este plan deberá existir una triangulación Estado, empresas y universidades para así garantizar que la tecnología adquirida no desaparezca con las personas, sino que quede arraigada en los centros de formación”, expresó.
Ordóñez también propone ajustar el tipo de cambio e iniciar un proceso de devaluaciones progresivas hasta que el dólar y el bolívar logren un equilibrio para que esta medida llegue a tener éxito. “Eso permitirá, a corto plazo, que el Estado pueda evitar una fuga de capitales de forma desproporcionada y se genere la confianza empresarial para el fortalecimiento del parque industrial”, analizó.
La aplicación de esta medida, tomando en cuenta las consideraciones planteadas, en su criterio, generaría competitividad en el mercado nacional e internacional, generación de empleos, ingresos a la nación de divisas y baja inflación. Además estima que esto también permitiría la eliminación de oligopolios o monopolios empresariales. Dice que “el Estado debe garantizar el respeto y cumplimiento de las normas que se definan para el desarrollo de un sistema de producción real y efectivo”.
La propuesta, en criterio del analista, debe apuntar a la construcción de un parque industrial. “En vista de que tenemos una economía débil que solo depende del ingreso petrolero, y dado que su precio en el mercado internacional es vulnerable, nuestra estructura económica es inestable. Por ello, la unión del Estado, empresario y universidades representa la única salida, a corto plazo, para garantizar la estabilidad socioeconómica del país”, concluyó.

FUNCIONÓ EN EL PASADO

Para el economista y profesor universitario Humberto García Larralde la sustitución de importaciones propuesta por el Gobierno “es equivocada como decisión de política, y además requiere de una serie de medidas imprescindibles que no se están cumpliendo en este momento”. Recordó que esta “fue una estrategia que funcionó bien en el pasado”, pero cree que en este momento “esa no es la solución que se debe buscar”. La medida comenzó a aplicarse durante la Segunda Guerra Mundial, cuando dejaron de llegar al país, producto de esa situación, una cantidad de bienes manufacturados.
Se empezó con algo muy sencillo, relata: “En vez de importar los jugos, se comenzaron a hacer bebidas con frutas locales. También se aplicó en el ramo de los alimentos y con los textiles”.  Durante el gobierno de Marcos Pérez Jiménez, añade, la estrategia se utilizó en el sector de la construcción y se dio un gran impulso a las industrias para que fabricaran materiales. “Pero se asume formalmente como política de Estado, con un paquete de incentivos bien estructurados y sistemáticos, en 1959, con la presidencia de Rómulo Betancourt”, asintió.
En aquella oportunidad, esgrime, “la sustitución de importaciones operó con muchos incentivos fiscales, estableciendo la eliminación de impuestos, amplias posibilidades de financiamiento, protección arancelaria muy alta que impedía la competencia externa, una política de compras que establecía la compra de bienes nacionales por parte del Estado, y la existencia de un tipo de cambio sobreevaluado que aumentaba el poder de compra interno de la población y facilitaba la adquisición de insumos y maquinarias a precios asequibles”.

DEPENDENCIA RENTÍSTICA

Dice que mientras hubo renta petrolera para financiar estos incentivos, la medida rindió buenos frutos. Además, acota que el petróleo “ampliaba el mercado interno”, rentabilizando con ello la inversión, hecho que a su parecer fue muy positivo, “porque la industria creció mucho más rápido que el resto del país y había un efecto dinámico dentro del proceso de industrialización”.
Pero en los años 80, cuando la renta petrolera deja de crecer  y el país se muestra incapaz de absorber productivamente la renta que comenzó a entrar con la subida de los precios del petróleo, “todo ese modelo colapsa, cae la inversión y se estanca la actividad productiva”. Frente a esa situación, añade, “los gobiernos intentaron responder con controles de precio y de todo tipo, pero eso lo que hizo fue terminar de hundir al proceso de industrialización por sustitución de importaciones”.
Todas las gestiones gubernamentales tuvieron modalidades variables de esa misma política, describe. “Durante el segundo período de Carlos Andrés Pérez, se insistió en la necesidad de buscar un cambio y se comienza a aplicar una política de orientación hacia afuera. Luego, Rafael Caldera, a su manera, trató de echar todo eso para atrás y después volvió a asumir la misma estrategia, hasta que llegamos a la presidencia de Hugo Chávez”, resumió.

NO HAY INCENTIVOS

Hoy en día, de acuerdo con García Larralde, quien además es miembro de número de la Academia Nacional de Ciencias Económicas y coordinador del equipo de desarrollo económico del Cendes, “para proponer un proceso de reactivación de la economía con base en la sustitución de importaciones se debe tener en cuenta lo que sucedió en el pasado”.
Aduce que “en la actualidad, el ingreso petrolero ha caído significativamente y la perspectiva que se tiene es que no va a aumentar en los próximos años, por ello no puede cumplir ese papel dinamizador que ocupó antes en términos de ampliar el mercado interno y financiar todos esos incentivos”. Además considera que la política del gobierno actual, “lejos de promover incentivos, ha desincentivado la producción nacional”.
Otros elementos que, en su criterio, desestimulan la inversión productiva, “son los controles de precios, la falta de garantías jurídicas de todo tipo, normativas como la Ley Orgánica del Trabajo que impiden la flexibilidad laboral que permitiría una mayor respuesta de las empresas frente a las oportunidades o desafíos para competir, y la falta de acceso a las divisas por parte de las empresas”.

ELIMINAR CONTROLES

El economista argumenta que durante los últimos 15 años ha aumentado mucho la dependencia de la renta petrolera, “por el acoso al sector privado interno y la sobrevaluación del bolívar”, lo cual dificulta la producción interna y la posibilidad de competir con las importaciones. De hecho, asegura que el gobierno se ha convertido en el principal importador. “Hoy en día, más del 60% de las importaciones las realiza el Estado y muchas veces las hace, incluso, sin pagar impuestos”, criticó.
En su criterio, “en vez de privilegiar la importación barata de bienes con un dólar subsidiado, el Gobierno debería promover la producción interna a través de una cantidad de incentivos que permitirían reactivar el aparato productivo”. Para ello sería necesario, según el especialista, “levantar los controles de precio y las regulaciones que impiden la actividad productiva, dar garantías jurídicas y crear un escenario macroeconómico que estabilice los precios”.
Asimismo, insiste en que es necesario desmantelar el sistema de control de cambio que, a su parecer, es el que ha provocado todas las distorsiones. “Nosotros no vamos a tener estabilidad cambiaria, de precios, ni vamos a resolver el problema de la inflación y a aumentar el poder adquisitivo de la población con este desajuste cambiario y este desequilibrio fiscal monetario que estamos viviendo ahorita”, apuntó.
El tipo de cambio que tenemos en este momento, indica, “es inviable”, puesto que a 6,30 bolívares por dólar solo importa el gobierno, además la cantidad de dinero que se destina para tal fin no da abasto para suplir las necesidades internas. Eso explica, en su criterio, “la creciente inflación y el desabastecimiento, no solo de bienes de consumo, sino también de insumos para la producción que requieren de una respuesta inmediata y permanente”. A eso suma la deuda comercial con los proveedores internacionales que, según los datos que maneja, está por encima de los 10 mil millones de dólares, “lo que ha hecho que muchos de estos proveedores estén renuentes a seguir trayendo productos para acá”.

PROMOVER LA EXPORTACIÓN

A diferencia de años anteriores, García señala que “la economía ha crecido y el país es otro, con una población mucho mayor, por tanto, no podemos depender de una sola fuente de ingresos para financiar la compra de maquinarias, de equipos e insumos para sostener un proceso de industrialización por sustitución de importaciones, más aún cuando nuestra dependencia a las importaciones ha crecido tanto”.
En ese sentido, estima que, “en vez de aplicar la sustitución de importaciones, lo que se tiene que hacer es promover una estrategia de exportación” con las condiciones que permitan reactivar la inversión y la actividad productiva. “Eso empezaría a diversificar las fuentes de ingresos petroleros y las fuentes de ingresos externos, y además posibilitaría que las empresas financien sus propias compras de insumos y equipos, además generaría un efecto dinámico que no tiene limitación en el mercado interno”, analizó.
De acuerdo con el analista, la sustitución de importaciones que se ha aplicado tradicionalmente tenía la limitación del mercado interno. “Si este no crecía, hasta ahí llegábamos, se agotaban las posibilidades de venta de producción, en cambio con las exportaciones, para un país pequeño, el mercado internacional es gigantesco”, contrastó. Esa orientación, esgrime, es la que han seguido todos los países exitosos. “Hay una serie de medidas que han aplicado gobiernos de distintos países en distintas épocas, que tienen que ver con apoyar a los pequeños y medianos productores para que puedan producir y exportar”.
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T/ Héctor Escalante
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Tomado de: http://www.correodelorinoco.gob.ve/tema-dia/sustituir-importaciones-requiere-transformar-aparato-cambiario-y-financiero/

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