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martes, diciembre 12, 2017

Una Invasión a Normandía (IV)

Como no puedo poner una foto de los calvos españoles en Normandía
puse esta de Garbo, un calvo Español que ayudó grandemente al desembarco en
Normandía y que vivió en Venezuela. Tal ve el espía más famoso de los últimos años.

Subject: Voyage: Una Invasión a Normandía (IV)
Date: Wed, 24 Mar 1999 03:01:52 PST

Hola amigos,

Ayer no les pude escribir porque tuve otro gripón y decidí quedarme en casa. Pero ya estoy de nuevo en combate y continúo con el recuento.

CALVOS EN NORMANDÍA

Después de la partida del grupo que acompañaba a Ana, quedamos entonces solamente: Carmen, José, Juan, Roberto, Marcos et moi, y por supuesto el anfitrión Patrice, quien nos esperaba en Tinchebray. Así como andábamos éramos como Blanca Nieves (Carmen) y los 7 enanitos, y hay que reconocer que Carmen se esmeró en portarse con nosotros como Blanca Nieves con sus  7 enanitos. Nos tenía muy consentidos.

Au revoir Mont Saint Michel...
El viaje de regreso se dividió en 3 etapas según la conversación que mantuvieran los españoles: la primera etapa: política, la segunda: fútbol, aunque en España el fútbol y la política van de la mano (como que cada equipo representa una tendencia política), y la tercera y la más larga: hablar de sexo. Y es que me pareciera que para estos chicos es un tema muy significativo. Supongo que después de muchos años de represión sexual durante la dictadura catolicista de Franco, España como en una etapa de adolescencia en eso del sexo, y estos españoles parecen quinceañeros que aprovechan la mínima oportunidad cuando sus padres no están en casa para ver pornográficas o algo así por el estilo. En medio de la conversación sobre pollas y mamadas, de repente se les ocurrió ¿hacer unos calvos?  ¿Y qué vaina es esa, me preguntaba yo? Resulta que un calvo es la ¡acción de pelarse el culo para mostrárselo a otra persona tercero! Y resulta que también hay calvos grupales, todo un grupo de personas se pela las nalgas no sé con que intención. ¡Imagínense ustedes entonces a 5 españoles pelando el culo en la carretera para enseñárselo a los carros de atrás! Hubo como 1 hora de calvos españoles por las carreteras Normandas (por supuesto les tomé fotos, sin que se dieran cuenta). Yo en verdad no le veo para nada la gracia  ¿será que en Venezuela ya maduramos esa etapa?

Tardamos como 2 horas en el camino y al llegar a la casa de Patrice jugamos un baskecito (allí si me destaqué, no como en el fútbol) y después jugamos fútbol (en donde andaba muy perdido, aunque sin querer queriendo metí el primer gol y di dos tremendos pases de gol. No fue mi intención hacer esos pases, pero para allá salió la pelota jajajaja).  Jugamos hasta que no hubo luz y después nos pusimos a jugar una especie de juego de mesa (como monopolio) llamado “Le Jeu de la Vie” (El Juego de la Vida) que parece ser francés porque es tal cual la vida en Francia.

Eso ira en el próximo correo…

Saludos


Luis Manuel

lunes, diciembre 11, 2017

Voyage: una invasion a Normandia (II) y (III)


Foto en grupo en el Mont Saint Michel

Date: Mon, 22 Mar 1999 06:51:59 PST
Subject: Voyage: una invasión a Normandia (II)

Aquí continúo con la parte II,

Pasé muy mala noche del viernes al sábado. Me dio un fuerte dolor en la pierna derecha. En realidad el dolor me había comenzado el fin de semana anterior, en la caminata de 20 kilómetros por París que le hice a Juan Carlos. No encontraba una posición en la cual aliviarme y era un dolor muy extraño, diferente a los que antes había tenido antes. Era como un dolor en un nervio. Para más ñapa tuve que compartir la cama con Roberto lo cual limitaba más aún las posiciones en las que podía intentar calmar el dolor.

Me levanté como a las 8 am, cuando el terremoto de Sonia, Ana y Belén en conjunto nos despertaron con la música a todo volumen bailando. Aproveché y me levante con mi cámara nueva (comprada con dinero prestado, ¿qué iba a ser de mi sin mi cámara?) y sorprendí de paparazzi a Ana en toallas. Pero cuando me tocó ir al baño a cepillarme los dientes coloqué la cámara en un pocito de agua que estaba en el lavamanos y se mojó la cámara nueva. Espero que no le haya pasado nada....

Desayunamos, jugamos basketball un rato, hasta que el papá de Patrice trajo
una camioneta parecida a una camionetica por puesto de las pequeñas, como la de los hippies y partimos de viaje hasta el famosísimo Mont Saint Michel.

Descanso.... Ahora vengo con la parte 3.

Luis Manuel
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Subject: Voyage: Una invasión a Normandía (III)
Date: Mon, 22 Mar 1999 07:20:54 PST

LE MONT SAINT MICHEL

Partimos hacia nuestro destino a mediodía y por supuesto iba de nuevo pegado a la ventana, viendo un paisaje totalmente nuevo para mí, aunque exactamente como me lo imaginaba, debe ser por los libros de geografía que leo desde pequeño. Era un paisaje muy bonito, con una gramita muy bonita y una gran cantidad de vacas normandas, muy diferentes a las que nosotros conocemos y mucho más grandes también...

Los españoles comenzaron a discutir sobre la educación pública y privada en España y yo comencé a poner atención a las posiciones ideológicas de cada uno de ellos para llegar a un descubrimiento trascendente. Mi conclusión en ese momento fue que:

¡LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA NO HA TERMINADO!

Se mantenían exactamente las mismas posiciones (tozudas), con algunas incoherencias, por supuesto. Ellos lo negaban, yo les dije que de lo que escuchaba allí sólo que han cesado los combates armados, pero en el plano ideológico, después de 60 años, ¡están en las mismas trincheras!¡sorprendente! José (que parece ser el menos salvaje de los varones) estuvo de acuerdo conmigo, fue el único.

La discusión cesó cuando de repente, bajando una colinita, Patrice nos indicó que desde allí podríamos ver al famoso Mont Saint Michel, y aunque el clima no nos permitía en principio distinguirlo, ¡al poco rato lo vimos! Se veía una montaña, coronada con una gran abadía, aislada en medio del … ¿qué coño es eso?, ¿agua?, ¿desierto?, ¿la luna?, ¡que vaina mas arrecha!, me dije.

Mont Saint Michel en marea baja
Nos fuimos aproximando paulatinamente al Mont Saint Michel hasta que por fin llegamos. Para los que no lo saben, en el Mont Saint Michel está la marea más grande  del mundo (según los locales). Hay hasta 15 metros de diferencia de altura entre la marea alta y la marea baja y hasta 20 Km de mar que se retira en marea baja. Con razón ese paisaje extraño alrededor. El Mont Saint Michel está casi llegando al punto en donde no es inundable, pero la roca en la que se encuentra se inunda todas las noches volviéndose una isla. Y cuando la marea está baja queda la montaña metida en una inmensidad de mar sin agua, en arenas movedizas y que a la vista parece un desierto. Ya les dije que en la tarde, cuando sube la marea, el Mont Saint Michel se convierte en una isla en medio del océano, pero esta vez con agua. Y hay una muralla alrededor y dentro un montón de construcciones antiguas coronadas por una inmensa abadía del siglo VIII. ¡VERGATARIO!, se dice en Cumanés.... Me hizo mucha ilusión porque cuando era pequeño mi Papá tenía unas revistas que eran una enciclopedia de geografía, Salvat o no sé qué, y en la portada de la que más veía estaba la foto del Mont Saint Michel visto desde arriba. ¡Y ahora estaba en ese maravilloso lugar! Siempre quise conocer ese sitio.


Con las chicas Españolas
Nos tomamos las fotos respectivas y comenzamos a subir hacia la abadía. Nos aliamos con otro grupo de españoles para que nos dieran tarifa de grupo de más de 20 personas, mientras que la mujer de la taquilla se desesperaba pidiendo silencio (20 españoles hacen un ruido que te cagas como dicen ellos). Entramos, subimos y subimos hasta una terraza con una vista espectacular en donde nos tomamos unas fotos hasta que el sol salió.

Otra foto en grupo en la Abadía del Mont Saint Michel
De repente, la mitad de los muchachos había desaparecido. Aprovechamos una visita guiada por el interior y la parte subterránea de la Abadía, vimos todo y bajamos con un hambre atroz. Al llegar abajo nos encontramos a Roberto con la mala noticia de que el papá de Ana estaba moribundo y que un grupo había partido a París para acompañarla a tomar el avión para Sevilla el día siguiente...

Mañana les escribiré la parte IV…

Saludos


Luis Manuel

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