domingo, diciembre 03, 2017

Voyage: Illumination des grands hommes

Panteón Nacional


Date: Thu, 25 Feb 1999 03:00:56 PST
Subject: Voyage: Ilumination des Grands Hommes....

Hola Amigos,

No aguanto las ganas de decirles, ¡lo logré, lo logré!, con ayuda de los grandes hombres. Les cuento la historia....

Hacía más de una semana que estaba tratando de hacer la compilación de un bendito paquete de resolución numérica de problemas lineales en paralelo. El asunto es que la configuración de las maquinas que estaban en el makefile no se correspondía con las que tengo aquí y me tocaba a mi cambiarlas.

Pues, en esta semana en realidad estaba sumamente estresado. En una cosa al parecer tan tonta me había frenado y lo peor es que no tenía ni idea de cómo resolver el problema, cada vez me estaba más perdido. Entonces, el día de ayer decidí irme más temprano y caminar un poquito por París, a ver si se me aclaraba el entendimiento....

Aux grands hommes la patrie reconnaissante 
Como mi mente estaba llena de interrogantes de todo tipo me fui, ¿adónde creen que me fui?, pues al Panteón, a pedirles consejo a los grandes hombres,  a ver si me iluminaban.
Dentro del Panteón

 El Panteón es impresionante por dentro, es una gran sala lujosísima. Me detuve en los primeros monumentos de la entrada y en los homenajes inscritos en la pared. El primer homenaje era Antoine de Saint-Exupery, lo cual me emocionó mucho, ya saben que me gusta El Principito. En la entrada se encuentra también el Péndulo de Foucault. Gracias al péndulo, se comprobó la rotación del planeta tierra. El péndulo de Foucault guinda de una de las cúpulas del Panteón y péndula siempre marcando la hora. Es como si cambiara de dirección. Yo en ese momento no le encontraba la explicación, aturdido me sentía bruto. Y me fui a cumplir mi misión de ir a hablar con los grandes hombres para que aclararan mis ideas, por lo que tuve que bajar a las criptas en donde estos estaban.

El Péndulo de Foucault
Con el primero que hable fue con Rousseau y le pregunte: - ¿Sr Rousseau, usted no cree que estos franceses han llevado a extremos la presencia del estado en todos los ámbitos de la vida nacional? Como Venezuela es un país que había pasado por al menos una década de neoliberalismo, la presencia del estado francés en todos lados me llamaba mucho la atención e incluso me molestaba. No estaba acostumbrado. Por eso le pregunté si ese estado metiche no estaba haciendo un daño a la sociedad francesa. Por otro lado, también ponía la interrogante de si el otro extremo neoliberal no terminaría en decadencia, en degeneración. Le pregunté si no sería posible que el Contrato Social viniera como consecuencia de una toma de conciencia que creara una fraternidad espontánea y no a través de un estado que la impusiera.

Después, giré y me encontré con Voltaire, y le di las gracias por haber inspirado a Bolívar, por ser su escritor favorito. Le dije, yo al igual que usted pronostico la revolución. Cuando ya las estructuras impuestas, sean estatales o económicas o de cualquier poder, coartan la libertad, siempre que haya opresión o tiranía se estará gestando una revolución...

Las criptas meten mucho miedo, no sólo por el ambiente lúgubre, sino porque ya el edificio del Panteón se está deteriorando y uno encerrado allí en un edificio que como que se cae es como para tener miedo.

Criptas
Continué, pero ahora en la búsqueda de científicos para ver si me echaban una ayudadita. Claro, ninguno de estos había compilado jamás un programa, así que a lo mejor no podían ayudarme, pero igualito valía la pena intentarlo. Había todo tipo de científicos: hablé con Monge, que al igual que a mí le gustaba la matemática y la política; hable con Lagrange, le dije, épale Lagrange cuanto gusto interpolarme con usted por aquí. También me conseguí con Braille, señor Braille, por favor, ¿será que estoy ciego? Hablé con Carnot, hasta que me encontré con Pierre y Marie Curie: - señores, ya que estoy en una Universidad que lleva su nombre, ¿me pudieran ayudar? Seguí así hablando con todos esos tipos hasta que decidí subir...

Et voilá, al fin descubrí porqué el péndulo siempre giraba y señalaba la hora. Me dije: - ¡Gafo, no es el péndulo el que se mueve, es La Tierra la que se mueve y el péndulo permanece fijo por inercia! ¡el péndulo siempre va en la misma dirección!.

Y también descubrí que en la compilación, no era yo el que se había equivocado. ¡La compilación no funcionaba porque los que habían hecho el programa se habían equivocado! Hice entonces la corrección y me acaba de funcionar....

C'est tout...

Besos


Luis Manuel

Voyage: Liberté, Égalité, Fraternité?




Date: Tue, 23 Feb 1999 04:35:36 PST
Subject: Voyage: Liberté, Fraternité et Égalité?

Hola amigos,

Acabo de vivir algo que considero insólito. Me fui con los muchachos tesistas a comer al RestaU y cuando estábamos cargando la tarjeta me encontré con mi tutor, quien amablemente me invito a almorzar con él. Le dije que no porque iba con los otros muchachos (no me parece gentil dejar a los que me invitaron ) y él me dijo: A bientôt (hasta ahorita...)

Cuando miré hacia donde estaban los otros tesistas, estos me veían con cara de asombro. ¿Me preguntaban que cómo era posible que yo hubiese rechazado una invitación de mi tutor? Se lo iban contando a todo el que encontraban señalándome: -“El acaba de rechazar una invitación a almorzar de un profesor” y la gente quedaba asombrada y me preguntaba por qué yo había hecho eso...

Yo no entiendo a esta sociedad de libertad, fraternidad, igualdad; dejar a la gente con quien estoy para irme con un profesor era una descortesía. Espero que el profesor lo haya comprendido y que esto no me meta en problemas...

Estoy molesto por esta y otras cosas. Luego les cuento sobre mi beca...

Luis Manuel

Voyage: Me voy para Ámsterdam (8-Puritano en Ámsterdam)

Canales de Amsterdam


Date: Tue, 23 Feb 1999 07:15:53 PST
Subject: Voyage: Me voy para Ámsterdam... (VIII)

Hola Amigos:

ÁMSTERDAM.

Advertencia: mantenga este mail fuera del alcance de los niños y de
cualquier persona sensible...
 
Vitrinas en el Red Light District.
Las prostis están de más de buenas.
Manejar un vehículo por Ámsterdam no es sencillo. En cualquier momento tienes el tranvía viniendo detrás de ti, o la calle de repente desaparece, o te encuentras un barco navegando al lado o en frente tuyo, o cuando menos estás encerrado entre bicicletas. Después de tanto maniobrar, al fin conseguimos llegar a un estacionamiento techado. Entramos al estacionamiento y no vimos nada. No había carros, no había puestos, solamente un ascensor. ¡El ascensor era para los carros y no para las personas!, por lo que montamos el carro y nos pusimos a esperar que nos llevara a alguna parte. Esperamos un buen rato y nada, ya estábamos dudando de todo, menos mal que encontramos a unos nativos que iban a buscar el carro y le dieron al botón, cosa que no se nos ocurrió. Subimos y por fin salimos del carro et ¡voilà, que vista tan bonita! Se veía toda Ámsterdam. Salimos del estacionamiento, no sin antes pedir el baño prestado, anotamos las coordenadas del lugar, por si acaso, pedimos a un nativo que nos lo señalara en el mapa y al salir inmediatamente descubrimos que la tienda que estaba al lado del estacionamiento era de productos para ¡Homosexuales! Uno no está acostumbrado a esas vainas y menos así de golpe. Me reí muchísimo, ¡eros maricos si inventan mariqueras! Tenían ropa de cuero, muñequitos con penes, afiches de negros sobre dotados, penes artificiales de todos los tamaños y formas con y sin lubricante. ¡todo eso en la vitrina! ¡y ese era sólo el comienzo de la exploración de la ciudad! Continuando, vimos que había miles de tiendas de perversidades. Había unos bichos de plástico sofisticadísimos que yo no entiendo como les caben. Ya me estaba acongojando un poco, tal vez por la falta de costumbre porque en Latinoamérica no se ven esas cosas que yo sepa. Comenzaba a sentirme como un puritano, pero quería ir a donde estaban las putas en las vitrinas y a donde vendían marihuana en los cafés (esas son bromas que uno no ve en cualquier parte, menos en Latinoamérica).
Sex-Shop. Hay de todo...

Dimos unas cuantas vueltas perdidos como siempre, nos tomamos unas cuantas fotos y nos llovió encima como de costumbre también. Cruzamos un puente hermoso, muy bonita la ciudad en verdad. Nos metimos en las tiendas de souvenirs y quedé horrorizado. Había de todo: franelas con Jesucristo drogándose con letreros de Cristo era hippie, franelas de viva la droga, viva la marihuana, viva la mariconería y toda serie de odas a las perversidades. Me gustó una en donde estaban unos angelitos fumando marihuana en Ámsterdam viéndole las piernas a una prostituta, etc. Más adentro vendían todo tipo de pipas de hierro para consumir la droga; eran unas bichas sofisticadísimas: había para coca, crack, mariguana, etc. ¡Hay que ver que hay mercado para todo! Después de eso nos quedamos un rato viendo las postales pervertidas, había una colección impresionante. Yo me compré unas banderitas de Venezuela que encontré y un prendedor que decía Holanda. Nada raro.

Coffée Shop. Todo tipo de drogas.
Seguimos caminando y veíamos hoteles y espectáculos porno por todas partes. Luego agarramos camino hacia el Distrito Rojo (Red Light District) y no quería imaginar cómo sería el Distrito Rojo cuando el blanco era como era. El Distrito Rojo da un poquito de miedo porque siempre vienen carajos y te agarran para ofrecerte coca (es ilegal, pero no pareciera). Venden coca en las calles, vender coca es como vender tarjetas telefónicas en Caracas. También había muchas salas de proyección de películas XXX de todo tipo uno podía ver los carteles con las fotos de escenas de las películas pegados afuera. Bonito sitio para criar a un hijo, me decía yo...

Una matica de Marihuana en el Museo de la Marihuana
En las vitrinas de los cafés exhibían los diferentes tipos de droga que vendían, y lo más esperado,  las callecitas estrechas con vitrinas en donde se ponen las prostitutas desnudas para que los clientes las vean y las escojan. El procedimiento es comme ca: tu las ves a todas hasta que encuentras la que te gusta, a esa te la quedas mirando y ella te muestra sus recursos, todo lo que tiene para las fêtes charnelles. Entonces, si estas convencido la señalas y ella abre la puerta y te lleva adentro, cierra la cortina y la misma vitrina es un cuartico con baño y todo. ¡Por supuesto que yo no me metí en esa broma!, aunque las prostis están requete-buenísimas y había todo tipo de mujeres, entre las cuales latinas que eran las más bonitas, por cierto. ¿Quién sabe cómo habrán ido a parar allá? Reflexionando pensaba en la cantidad de problemas que debe generar la prostitución y las drogas en esa ciudad y la cantidad de dinero que debe dejarles como destino turístico de la perversión para que la ciudad siga tolerando eso.

Esta foto la tomé yo y vale un premio. Es jodidísimo tomarle fotos
a las vidrieras y si te agarran te matan. En mi caso, no sé como se dieron
 cuenta, como que tienen una red de vigilancia.
De repente, encontré el cuadro perfecto para la foto más satánica que puede hacer una cámara. En una misma foto, las putas, los SexShows y SexShops y al fondo una tremenda iglesia en donde los curas supongo que deben trabajar
Muchísimo para llevar su rebaño hacia el cielo, si es que ya no se unieron al bochinche los mismos curas. Era la foto perfecta, que iba a resultar en la graduación de mi camarita como cámara de guerra, y cuando la fui a hacer la pobre camarita se quedo trancada. El lente quedó afuera atorado y hasta el día de hoy sigue dañada. Tal vez era demasiada la escena para la pobre cámara que también como que tenía su recato moral.  ¡Creo que le dio un infarto!

Así como hay oficinas de información turística,
en Amsterdam hay oficinas de información de Prostitución
Lo de la camarita es desolador para mí. Ayer la llevé a reparar y me dijeron que iba a tardar por lo menos un mes porque tenían que enviarla… y además no tenían idea de cuánto me iba a costar. Por supuesto, no la dejé, ¿cómo voy a pasar yo un mes sin mi camarita?, y conociendo a los franceses, son capaces de enviarla a Japón a reparar y que me salga más caro que comprar una nueva. Lo peor es que no tengo plata para comprarme una nueva....

Después de cenar en McDonald’s, cogimos camino de regreso. Estábamos maravillados de las autopistas holandesas y belgas. No hacía falta ni las luces de lo bien iluminadas que estaban. Calculamos que íbamos a llegar mucho más rápido de lo que pensábamos hasta que llegamos a Francia... Allí empezó a llover como si fuera un recibimiento anunciando lo que nos esperaba de regreso. Las autopistas se quedaron de nuevo sin iluminación al llegar a Francia y unos hijos de puta de la Aduana nos tuvieron como 1 hora mojándonos bajo la lluvia revisándonos hasta el culo… No pude hacer más nada que mentarles la madre y ellos nos tuvieron que dejar ir decepcionados porque habían agarrado a unos latinoamericanos sin drogas (¿acaso no saben que las drogas de Latinoamérica van en sentido contrario?). Llegamos a Paris a eso de las 3 de la Mañana completamente exhaustos.

A lo mejor fueron muy largos estos mails, pero lo cierto es que faltaron
muchísimas cosas que contarles....

Saludos


Luis Manuel

Voyage: Me voy para Ámsterdam (VII-Más de Holanda)



Date: Tue, 23 Feb 1999 06:14:12 PST
Subject: Voyage: Me voy para Amsterdam...(VII)

Voila Amigos:

Aquí continúo con este recuento. Re Leyéndolo ayer, me di cuenta de innumerables errores ortográficos y de redacción. Espero que me disculpen...

MÁS DE HOLANDA.-

Antes de salir de Delft, pasamos por la Universidad en donde trabaja Freddy (así es como se llama el muchacho de Costa Grrica...) a almorzar. Comimos en el comedor universitario y luego nos sentamos a hablar con unos muchachos latinoamericanos que allí estaban y a reírnos de los Polos. Los Polos son la denominación que le dan en Costa Rica a la gente ingenua.., No sé como explicarles. El asunto vino al caso porque hace poco tiempo hubo un vuelo del Concorde a Costa Rica; y lo que no se esperaba nadie es que hubo un recibimiento de como 100000 personas en el Aeropuerto. 100000 personas que deseaban conocerlo y verlo, un acontecimiento nacional fue la llegada del Concorde a Costa Rica. Como cuando llego el hielo a Macondo.  Por la televisión entrevistaron a testigos de ese acontecimiento histórico, incluyendo a uno que era un ejemplo para las juventudes porque se había montado en el Concorde y hasta tenía un diploma que lo atestaba (¿les dan un diploma por montarse en el Concorde?). Luego, se armó la polémica porque fueron y tildados de polos (al parecer es un término despectivo allá) y estos defendían su inocencia: - Nosotros si somos Polos y a mucha honra. Nos reímos mucho de la ingenuidad de nuestros pueblos, pero yo lo veo en realidad como una cosa muy bonita, mientras que Freddy, por ejemplo, se avergonzaba. Lo que si es cierto es que García Márquez se quedo corto. No sé si les conté que cuando era pequeño había vuelos del Concorde a Caracas y un día me metí en el acordeón que compartía el concorde con el vuelo que yo iba a tomar (un 747 hacia Miami) y me desvié para tocar el Concorde. Lástima que no me dieron un diploma porque me lo merecía jajaja...

RestaU de la Universidad de Tecnología de Delft
Después de comer salimos de Delft esquivando las bicicletas. Había en realidad todo tipo de medios de transporte. Luego tuvimos que esquivar no sólo bicicletas, sino también tranvías, trenes, metros, cochecitos con bebés y dos veces nos paso un avión rodando por un puente encima nuestro. Una vez cerca del Charles de Gaulle y otra vez cerca de Ámsterdam. Imagínense mi impresión al ver un avión rodando encima mío. Y no un avión pequeño, ¡un bichotote como un 747!

Holanda es un país muy abierto culturalmente, debe ser por su condición de país pirata. Allí hay una libertad inmensa que se siente en el ambiente. No hay que olvidar que es la cuna del liberalismo económico de Adam Smith. Los holandeses no se cierran a la transculturización, según me pareció, pero a pesar de todo, se ven las cosas muy planificadas. Supongo que no tendrán muchas restricciones comerciales, por eso todo allí es más barato que en París. Me gustó mucho esa filosofía de país, un país comerciante nato, que permite la entrada de productos pero donde los suyos también se venden y baratos porque son lo suficientemente competitivos. Creo que todos estos años de neoliberalismo me están volviendo así.

No sé si les dije que es más fácil conseguir un queso de bola holandés en Margarita que en Holanda, de esos Oro de Holanda calidad que manda... Di más vueltas que un perdido buscando un queso de esos esféricos para comer allí y otro para llevarme para París, pero no encontré ninguno y ahora que lo pienso, puede haber sido porque anduve fue por el Distrito Rojo de Ámsterdam (Red Light District) y allí hay muchos quesos pero de otro tipo que pronto se enterarán.

No conseguí ni un quesito de estos en el Red Light District
En definitiva, me gustó el desarrollo tecnológico industrial que vi en Holanda. Se ve mucho más concentrado que en Francia, aunque Francia al ser mucho más grande como país tiene al final más peso. Châpeau a los holandeses por haber saber sacado partido a su paisito tan pequeño. Así sea por medio de la piratería.

Yo me sentía muy liberal, incluso en el terreno económico me estaba volviendo cada vez más neoliberal, a pesar de que estos tiempos neoliberales no han sido de mucho provecho para nuestra sociedad, al menos no para los pobres. Hasta ese momento me sentía muy liberal, pero al llegar a Ámsterdam me sentí como un puritano cerrado y conservador, tal vez mucho liberalismo me cayó de golpe y una cosa es el liberalismo y otra el libertinaje. Y ahora pienso que esto ya cayó en la perversión y que al final eso no va a  traer buenas consecuencias...

Llegamos rapidito a Ámsterdam por las superautopistas, el problema de nuevo era como entrarle a la ciudad. Logramos entrar por un lugar llamado Haarlem. Supongo que de allí vendrían los holandeses que fundaron New York o los Trotamundos de Harlem jajaja, y de Harlem de nuevo a luchar con calles de 14 letras de las cuales 12 son consonantes. Menos mal todos los nombres de las calles terminan en straat. Teníamos que buscar el Centrum y allí un estacionamiento para dejar el carro. Primero nos estacionamos en la calle, pero allí no nos convenía y salimos en la búsqueda de nuevo de un lugar para aparcar.

Sigo en el mail 8


Luis Manuel 

Voyage: Me voy para Ámsterdam (VI- Delft)


Holanda

Date: Mon, 22 Feb 1999 08:38:17 PST
Subject: Voyage: Me voy para Amsterdam... (VI)

Aquí les viene la parte VI de este testamento...


¡Y por fin llegamos a Holanda ..........!

En Holanda me sentía como en la etiqueta de una lata de leche importada. El mismo verdecito, a pesar del invierno, las vaquitas, las ovejas, los molinos de viento, y las superautopistas, porque si hay un país en que las autopistas son arrechisimas ese es Holanda (aun no conozco Alemania). Me pareció que todo el país era súper desarrollado y con una gran densidad de población. Me dije a mi mismo: Francia es subdesarrollado al lado de esto. ¡Se veía tecnología por todos lados! Hasta la señalización de los límites de velocidad máxima en las autopistas eran electrónicos, y dependiendo del tráfico ese límite podía cambiar, era dinámico, 180 Kph, 190 Kph, 200 Kph, y si no había tráfico de repente podía decirte: ¡No limit!.

Pasamos por Rotterdam pero no entramos y cruzamos por un puente modernísimo un río con una importancia histórica enorme: El Río Rin (ya no sé ni cómo escribir las cosas después de este enredo de idiomas).

Pepe Delgado (el de Araya)
Logramos encontrar al fin la autopista hacia Delft y llegamos en un santiamén. Ahora claro, quedaba otra vez el problema de entrar a una ciudad sin mapa y sin puta idea de las ubicaciones. Como de costumbre, nos equivocamos de nuevo y fuimos a parar de pronto a una carretera rural, sin ninguna señalización, solo molinos. Estábamos nuevamente perdidos y no había nadie a quién preguntarle hasta que encontramos a un nativo trotando que era igualito a Pepe Delgado Rivero pero viejo. Recordé que Araya estuvo dominada por los Holandeses en el Siglo XVI y que estos dejaron claramente su huella genética (Pepe Delgado es Arayero), Pepelft Delftgaaado Riveelrksro (así debe llamarse el nativo) nos indicó el camino muy amablemente en inglés (su madre con los parisinos que nos tienen ya con miedo de preguntar).

Delft

Delft es una ciudad bellísima, con canales también como Brujas, es una ciudad universitaria. De nuevo divisé la torre de la iglesia y nos dirigimos hacia allá, pero no pudimos pasar. Estacionamos el carro y marcamos las coordenadas con tal de no perderlo. No teníamos dinero en moneda local (ya yo conocía el Florín por Aruba y Curazao). Tampoco teníamos tarjeta telefónica para llamar al amigo de Sofía. Yo me dije, si estuviéramos en Cumaná tal vez alguien nos haría el favor de regalarnos una llamadita de teléfono al muchacho Tico este, ¿cómo es que se llama?, lo voy a llamar Jorge mientras me acuerdo (pensar que deje mis estropeados lentes en su casa).

En esas circunstancias había que estar pendiente de todo lo que pudiera servirnos y yo parecía Cristóbal Colón haciendo las observaciones que anotaba en su diario. Al fin divisamos unos nativos que hablaban inglés entre ellos y fuimos a abordarlos. Los nativos de aquí son amistosos, y llevan unos extraños adornos y anillos por todo el cuerpo, tal vez sea parte de un extraño un rito (yo como que he leído esto mismo en alguna otra parte...) Los nativos no sólo nos indicaron en dónde estaban los teléfonos, sino que nos regalaron una tarjeta telefónica con suficiente dinero para una llamada.

Cada vez que encontramos nativos amistosos nos damos cuenta de lo hdp que son los parisinos y les echábamos su correspondiente mentada de madre. Pero en eso la mente de Nelson se iluminó y comprendió porqué los parisinos son tan amargados:

¡Los parisinos son amargados porque viven rodeados de parisinos y los detestan, al igual que detestan a los otros gentilicios!.

Llamamos a Jorge (en realidad no me acuerdo como se llama) y quedó en ir a buscarnos en unos minutos, claro, tardaba algo porque el medio de transporte en esa ciudad es la ¡BICICLETA! Las bicicletas tienen prioridad sobre los carros en las vías y ¡todo el mundo anda en ellas! Incluso hay bicicletas del estado o de la alcaldía que las dejan por ahí y si las necesitas puedes usarlas cuando quieras, lo malo es que en lo que la dejas, otros te la pueden quitar igual y si no consigues otra bicicleta del gobierno te tienes que devolver a pié.

Estacionamiento de bicicletas en Delft
Fuimos con Jorge a tomarnos unas cervezas en un bar en donde hay como 400  tipos de cervezas. Yo esperaba que entre tanta variedad debía estar la Polar, o aunque sea la Brahma. Rien du tout, ¡las 400 cervezas eran todas belgas! Nos tomamos una cervecita y nos fuimos a casa....

Mi primera impresión es que Holanda es un país muy abierto (es la cuna del liberalismo económico) y como es un país con una fuerte influencia comercial y portuaria han adoptado cosas de todas las culturas por las que han navegado sus marinos y piratas. Tal vez por eso es que su economía funciona, pero en este momento está ocurriendo una transculturización yanqui arrechisima y se da el caso de que los jóvenes hablan entre ellos en inglés, espero estar equivocado. En un próximo mail les hablaré de todas estas teorías de mi parte neoliberal del pensamiento, pero ya estoy cansado y creo que será mejor que continúe mañana con la mejor parte: Ámsterdam.

Au Revoir


Luis Manuel

Voyage: Me voy para Ámsterdam (V-Amberes II)

Aquí estoy yo frente a la Catedral de Amberes.


Date: Mon, 22 Feb 1999 07:52:15 PST
From: Luis Manuel Hernandez Ramos
Subject: Voyage: Me voy para Ámsterdam ...(V) Amberes II

Aquí estoy otra vez....

AMBERES II.-

Nelson y Sofía habían agarrado un folletico sobre Amberes y sólo entonces nos pudimos dar cuenta de la ciudad en la que andábamos metidos. Como no podíamos decidir qué era lo que íbamos a hacer, hacia donde íbamos a partir, al final, optamos por la opción de Sofía que quería dar una vueltica por Amberes y conocer el museo del Diamante.

Conseguimos al fin un estacionamiento techado para el carro (ya que teníamos las maletas allí). El estacionamiento quedaba justo en la plaza más céntrica de la ciudad, al frente del Hilton. Visitamos la Catedral, que es impresionante, aunque no tan bien mantenida como las francesas. Al principio yo me negaba a pagar por entrar a una iglesia, pero al final valió la pena, porque más que una iglesia es un museo.
Gran plaza de Antwerpen (Amberes)

Nos moríamos de hambre y estábamos buscando un sitio en donde comer. Un sitio barato, y gracias a Dios, Sofía se negó a comer en el Mc Donald’s (Nelson había decidido que el Mc Donald’s era el único lugar seguro de Europa). De repente encontramos un restaurante italiano en una esquina céntrica, y vimos los precios más o menos buenos, y lo que era mejor: ¡20 % de descuento para los estudiantes! Ese cuento no lo creímos del todo hasta que nos asomamos y vimos a montones de jóvenes comiendo. No sólo era barato el lugar, sino que era bonito, bueno y los platos eran para reventarse. Además, la atención era magnifica. Cuando entramos, preguntamos al tipo si hablaba en inglés o francés y el carajo nos contestó: inglés, francés, italiano, aleman,
español, lo que tu quieras (¡y era mesonero!). En verdad nos encontrábamos en una ciudad de políglotas. En ninguna otra ciudad del mundo hay tantas personas con 4 idiomas como en Amberes. Yo lo interrogué: ¿En Espanhol? y el tipo comenzó a hablar en un español mejor que el nuestro. En verdad estábamos impresionados. Los mesoneros parecían marineros llegados de otros confines, de todas las nacionalidades, y entre ellos se entendían en italiano. Le preguntamos al mesonero nuestro de donde era: ¡Pues, de España! ¡Con razón! Muy amable y muy simpático. Dada la cara de limpios que teníamos hasta nos ofreció que tomáramos agua si queríamos y no refrescos que son muy caros. No solo almorzamos allí, sino que también cenamos. Bye bye Mc Donald’s.

Nos dirigimos a la plaza a tomarnos unas fotos y en eso nos sorprendió una Rubia requetebuenisima y bellísima (aunque artificialmente), como de 2 metros (parezco Freddy con la obsesion por la altura),  preguntándonos en español que de donde éramos. De Costa Rica nosotros, le dijo Nelson, y él (yo) de Venezuela. En eso la chica comenzó a dar brinquitos. ¡Viva, viva, igual que yo! Yo mantenía la esperanza de que fuera venezolana, por aquello de las misses, pero no, era de Costa Rica. Me quejé inmediatamente ante Dios y ante ellos: ¿cómo es posible que yo aquí en Europa no me he conseguido a  ningún venezolano (y eso que somos más de 20 millones) y ustedes que son de un paisito tan pequeño como Costa GRrrica consiguen paisanos en Amberes, y así tan buenotas?. Ella los había reconocido por el acento. ¿Qué hacéis aquí? preguntó, y le respondimos que andábamos de turistas. Ella dijo: - Estoy aquí estudiando belleza y no pude contenerme de decirle un piropo: - Debes ser una estudiante muy avanzada, y le gustó el piropo jajajaja. Muy amablemente se pegó de nosotros. Ella esperaba a un amigo Chileno y cuando llegó el chileno, lo convidó a enseñarnos la ciudad. Nos tomaron fotos y en una de las fotos yo le dije a Mónica (así se llama la muchacha) y al Chileno que se tomaran una foto conmigo de recuerdo, pero el Chileno no quiso. Mónica me abrazó y nos hicimos la foto. Por el abrazo y el recibimiento, pude deducir la falta de calor latino que ella debe sentir por esos lares (y que el chileno no le está proporcionando, seguro), aunque su mamá vive en Bélgica con ella (su mamá está casada con un belga). Ella quería que nos quedáramos para ir a bailar, pero según Sofía ese mismo día debíamos partir ( no sé quién dijo eso, pero no quisimos contrariarla). La chica me invitó a Amberes y me puedo quedar en su casa y todo. También los invitamos a ellos a París. Así somos los latinoamericanos.

Con Mónica.
Como supuestamente debíamos partir, Mónica nos indicó como podíamos ir en metro al Museo del Diamante y nos despedimos hasta la próxima.... Como ya les dije, Amberes es la Capital Mundial del Diamante y allí se tallan el 85% de los diamantes del mundo. En Amberes, los diamantes son baratísimos en comparación a otros países, y no hay nada más peligroso que pasear por Amberes con una mujer que tiene tarjeta de crédito. Nelson y yo contemplamos, con nuestras caras de becarios que comen todos los días en el Restaurante Universitario, como Sofía se compraba un anillo de diamantes ¡Pensar que para sobrevivir nos habíamos robado las servilletas del Mc Donald’s y los quesos en el RestaU! (para desayunar ya que no hay RestaU en la mañana). ¡Sofía era toda una magnate!, aunque luego debimos esforzarnos mucho para quitarle el remordimiento de conciencia. En verdad el diamante sólo costó 333$ y era de gran calidad y de 0.27 quilates en un anillo de oro  18. Eso es muyyy barato y consolé a Sofía diciéndole que cualquier cosa en Costa Rica lo podía vender por 4 veces su precio o dejárselo a Sofía III en herencia diciéndole: Esto me lo compre yo en Amberes porque tu Abuelo Nelson era un limpio no me lo pudo regalar. Por cierto, la cara nerviosa de Nelson cuando la tarjeta de crédito con palmeritas de Sofía no pasaba. ¿Tendría que pasar la de él? Jajaja. Pobrecito.

Castillo Steen
Después que cenamos partimos hacia Delft, Holanda, en donde nos esperaba
un costarricense amigo de Sofía. El se ofreció a darnos alojamiento en su casa y eso era maravilloso....

Continúo en el próximo mail...


Luis Manuel

Nota: Volví luego varias veces a Amberes. Es una de mis ciudades preferidas.

Voyage: Me voy para Amsterdam...(IV) Amberes



Date: Mon, 22 Feb 1999 07:11:27 PST
From: Luis Manuel Hernandez Ramos
Subject: Voyage: Me voy para Amsterdam ...(IV)

Continuo....

AMBERES o ANTWERPEN o ANVERS.-

Visto el cansancio en que nos encontrábamos, decidimos buscar un Hotel en Amberes, o Antwerpen o Anvers. No sabía porqué me sonaba tanto el nombre de esa ciudad. Me parecía asociarlo con Napoleón. Resulta que Amberes resultó ser  tremenda ciudad: segundo puerto de Europa, tercero del mundo, 90% del comercio mundial de diamantes, etc, etc, etc. Lo de Napoleón era porque él había dicho que Amberes era una pistola en la cabeza de Inglaterra, ya que pensaba invadirla utilizándola como puerto; pero cuando llegamos no sabíamos nada de esto y lo que encontramos fue una ciudad muerta a las 8 de la noche. Mientras Sofia dormía, Nelson y yo emprendíamos la titánica tarea de encontrar el centro de una ciudad (el cual no quedaba precisamente en el centro), sin contar ni siquiera con un mapa, cuando no entiendes las señalizaciones porque están en Holandés, cuando no había nadie en la calle, teniendo como guía única la intensidad de las luces, el gradiente de la vida nocturna y la iluminación, y la intuición. Todo eso para buscar un hotel o aunque sea un mapa para llegar a un hotel.

Dimos más vueltas que un perdido (o mejor decir que un perdido normal, ya que nosotros mismos si estábamos bien perdidos). Nelson se bajó en un barcito en donde había algunos nativos y ninguno hablaba, ni inglés, ni francés, ni mucho menos español, solo holandés. Los nativos fueron a  buscar a una cocinera que decían que y que hablaba francés y esta medio le indico algo que no sirvió de mucho. Nelson llegó desconsolado al carro y me dijo: Fíjate en donde estamos metidos, ¡solo hablan holandes! (En realidad fue muy mala suerte, nos encontrábamos en la ciudad con mayor porcentaje de políglotas del mundo, sólo que entramos a ella por los suburbios pobres).

Catedral de Amberes
Seguimos perdidos hasta que guiándonos hacia la luz del cielo como los insectos, divisé a lo lejos la torre de una iglesia. ¡Estamos salvados, me dije!, y hasta nos abrazamos. Si los romanos no llegaron aquí, su religión si lo hizo, y las catedrales siempre se encuentran en el centro de la ciudad. Me sonaba mucho: la Catedral de Amberes, seguro aparecía en los libros de bachillerato...

Vimos un letrero de Mc Donald’s y me puse contento de alegría. A pesar que soy anti imperialista, reconozco que los gringos saben hacer sus vainas. Estábamos al fin en la civilización y cerca de un Mc Donald’s siempre hayun hotel (o al contrario...), y era cierto, el hotel que había era nada menos que el HILTON de Amberes, es decir estábamos bien salvados, pronto llegaría la hora del descanso. Por supuesto, que limpios como nosotros no nos íbamos a alojar en el Hotel Hilton, pero allí podíamos encontrar un mapa de la ciudad, que era lo que necesitábamos. Claro, todavía tenía que entrar en el Hilton y pedir el mapa. No sé porqué pensé simular que era un gringo, para llegar a la recepción y decir: I'am american, como en las películas cuando los gringos se encuentran en. En ese momento quería quedarme en un hotel que estuviera al lado de un Mc Donald’s, así fuera más caro. Pero bueno, lo único que tenía que hacer era entrar en el Hilton, simular que era un gringo hospedado y decir en Ingles: ¿No tienen un mapa de la Ciudad?, con el grave inconveniente de que luego de aprender algo de francés me es imposible conjugar ni siquiera el verbo to be sin meter la pata por interferencia del francés...

Por equivocación entré por el restaurant del hotel en vez de por la puerta. Incluso tuve que mover las sillas y las mesas que estaban en la terraza para poder entrar obligando a unos señores a pararse de sus mesas. Todos me vieron y me tuve que hacer el loco para lograr mi único objetivo. Me dirigí a la recepción, vi unos folletos que estaban allí puestos pero ninguno era un mapa. Puse la cara dura y le dije a la recepcionista:

Est-ce que you are un CityMap? (es que yu ar un citimap), ¡y me dio el mapa!

Hilton de Amberes. Una de esas vidrieras estaba abierta y por allí me metí.
Viva!, ¿quien dijo que yo no sabía hablar piquinglish? Salí todo atolondrado, abrí una puerta como quién hubiera cometido un crimen y resulta que de nuevo esa no era la puerta de salida. Me di cuenta porque para pasar tuvieron que pararse dos tipos que estaban comiendo en una mesa del restaurante. Les dije:  - Excuse moi (medio en inglés, medio en francés) y me hice de nuevo el loco hasta que al fin logré salir. Llegué a donde estaba Nelson con los brazos en alto por haber conseguido el mapa y entonces fue que me di cuenta de la barbaridad que le había dicho a la recepcionista. ¡Coño, ahora nunca puedo decir nada en inglés sin que interfiera el francés! Bueno, eso no importaba
Ya, objetivo logrado, ahora a encontrar un hotel barato..

El Citymap
A pesar de tener el mapa, guiarnos continuo siendo difícil, ya que las calles no estaban bien rotuladas. Los nombres de las calles eran un pocotón de consonantes seguidas terminadas en straat, algo así como qwpklghwsdcvbstraat y así estaban en el mapa. Tardamos como media hora hasta llegar a un hotel Ibis, que era el que estábamos buscando, algo más barato que el Hilton. Íbamos a pedir una habitación doble y yo iría coleado. Para eso tuve que esperar solo en el carro hasta que no hubiese moros a la vista para entrar coleado al hotel. Al llegar a la habitación me quedé dormido como una piedra tosiendo como loco y roncando. Nelson y Sofía dijeron que cuando ellos llegaron de nuevo (habían salido), yo estaba sonámbulo, sentado con la vista perdida y diciendo cosas. Dormimos hasta las 10 de la mañana, a pesar de que el parquímetro estaba pago sólo hasta las 9am, y nos preparamos a hacer lo que no habíamos planeado.

Eso lo cuento en el próximo correo....


Luis Manuel

sábado, diciembre 02, 2017

Voyage: Me voy para Amsterdam...(III) Brujas.

Brujas, Flandes, Bélgica.


Date: Mon, 22 Feb 1999 06:30:11 PST
From: Luis Manuel Hernandez Ramos
Subject: Voyage: Me voy para Amsterdam o a donde me lleve el destino (III)

Continúo...


Brujas es una ciudad realmente bella, pero llegamos muy cansados, el clima nos trato muy mal y no pudimos disfrutarla lo suficiente...

En lo que llegamos buscamos un estacionamiento, metimos el carro y dormimos un poco antes de salir al inclemente clima. Yo quería salir inmediatamente a pesar de estar demolido; no habíamos ido a Brujas para quedarnos dentro del carro en un estacionamiento. Cuando agarramos fuerzas, salimos por fin y empezamos a pasearnos por la ciudad. El clima estaba ladillando (es decir lluvia con nieve).

Vimos los precios, pero no sabíamos nada acerca del cambio de moneda. Yo hice un estimado de 5 francos belgas por un franco francés, pero luego descubrimos que no hacía falta cambiar prácticamente nada, ya que en todas partes te aceptaban los Francos al mismo monto que yo los había calculado. Lo malo es que no nos dimos cuenta que el cambio oficial estaba a mas de 6 belgas por franco francés, así que nos jodieron (como joden a los turistas en todas partes, ese es el negocio).
 
Ese es el café en donde nos tomamos el chocolate.
Brujas es como una Venecia medieval; tiene canales y todos los edificios son de la edad media. Todo muy bonito y parecía que el tiempo no hubiese transcurrido.Por las calles empedradas de la ciudad andan todavía los carruajes a caballo y las edificaciones antiquísimas tienen moho. Lo malo es que toda la información es en Holandés y ese idioma no se entiende un coño. Al parecer, los romanos no llegaron allá. En los canales hay cisnes, todo precioso y muy romántico. Todo excepto el clima de m...

Nos tomamos unas cuantas fotos y subimos a la torre principal de la ciudad, que tiene como 150 m de alto. De allí se puede ver toda la llanura de Flandes. Además estaban las direcciones y las distancias hacia cada ciudad. Lo malo de esa torre es que no tenía ascensor, la torre fue construida como 1200 más o menos y en esa época ni soñar). Arriba el reloj y las campanas eran como una caja de música gigante. Todo un mecanismo para que cuando llegara la hora sonaran las campanas con una canción. ¡espectacular! La caja de música tenía un cilindro gigante en el que ponían las canciones, algo así como una rocola medieval. Las campanas sonaron estando nosotros en ella. ¡Maravilloso! Cuando bajamos observábamos cuales eran las nacionalidades de los maleducados que habían rayado las paredes con grafitis. Ganó Uruguay con amplia ventaja. Ningún venezolano afortunadamente (comme d'habitude).

En la plaza principal Nelson escogió un sitio para tomar chocolates. Afuera estaban los precios en los que yo sólo me había medio fijado, pero como Nelson entro tan confiado y yo no me había tomado un chocolate caliente en 20 años, no dije nada... Pero cuando Nelson vio los precios echó una mentada de madre, pero ya estábamos montados en el burro, y no nos quedaba otra que disfrutarlo. Menos mal el lugar era bonito y la atención magnifica. El mesonero además era muy amable con nosotros. Hablaba como 10 idiomas, entre los cuales el español. Me comí un Gauffre, o no sé como se llama, de ahora en adelante se llamara Gofio Francés. Cuando nos fuimos el mesonero gritaba ¡adios, adios!, como diciendo: chau, los jodimos... Yo, por supuesto quedé con un hambre atroz, que tuve que matar con una hamburguesa en un carrito en la calle. No estaba mal la salsa, pero era muy chiquitica la hamburguesa...

¡En todas las tiendas querían hablarnos en español!, igualitos a los parisinos decíamos sarcásticamente. En verdad que lo de los Parisinos no tiene nombre. Pude comprar únicamente un folletico de Brujas. Ustedes saben que soy muy pobre aquí.

Partimos al anochecer de Brujas sin saber hacia dónde iríamos. Queríamos ir a
Ámsterdam, pasando primero por Bruselas, pero quedaba muy lejos y estábamos muy cansados. Decidimos parar a quedarnos en un hotel en una ciudad intermedia, tal como Rotterdam, en Holanda, pero pasamos como una hora dándole vueltas de nuevo al anillo de Brujas para intentar salir hacia Holanda. Otra vez era un enredo con las numeraciones de las autopistas, y ahora a la dificultad se sumaba que los letreros eran en Holandés. Ojalá los Romanos se hubieran establecido aquí, decía yo. Por lo menos uno entendería algo del idioma. Y al final logramos escapar del ring por intuición, o por suerte, la verdad no lo sé. ¿Rumbo hacia?, rumbo hacia Antwerpen, mejor conocida como Amberes o Anvers, en Bélgica aún, No sabía porque me sonaba mucho el nombre de esa ciudad y no fue hasta que llegamos allá que descubrimos el porqué. Antwerpen era mucho más ciudad de lo que pensábamos: El segundo puerto de Europa y el tercero del mundo. Para mí, las ciudades portuarias son las mejores. Nos quedamos allí más tiempo de lo que esperábamos, pero antes debimos pasar la pérdida del siglo. De esa ciudad fueron las mejores aventuras de este viaje...

Continuará...


Luis Manuel

Voyage: Me voy para Ámsterdam, o a donde me lleve el destino (II)



Date: Mon, 22 Feb 1999 05:55:52 PST
Subject: Voyage: Me voy para Amsterdam, o a donde me lleve el destino..(II)

Voilà Amigos,
  
Continúo con el recuento...

EN CARRETERA

Como es lo normal en mi vida, comenzamos el viaje perdiéndonos…

Aquí en Europa agarrar autopistas no es tan fácil como en Venezuela. Aquí hay millones de autopistas diferentes entrelazadas, cada una con numeraciones locales, regionales, nacionales, europeas y mundiales; y a pesar de que llevábamos un buen mapa de carreteras, lo primero que hicimos fue desviarnos hacia Lyon, es decir hacia el sur.

No encontrábamos como salir de esa autopista y tardamos como 20 minutos viajando hacia el sur. Se me ocurrió decir, a lo mejor así llegaremos a Italia, y no era en broma, si seguíamos así tendríamos que recobrar nuestro itinerario original. Hasta que por fin encontramos el retorno y ahora solo había que buscar la autopista hacia Brujas, pasando por Lille (hacia el norte). Caímos de nuevo en el anillo que da la vuelta a Paris y le dimos como 3 vueltas antes de encontrar la vía que buscábamos. Creo que tuve hasta vértigos.

Por primera vez tuve la oportunidad de mirar a Francia como un país industrializado. Nunca antes había visto nada excepto el interior del anillo más cerrado de París, porque cuando fui a Barcelona el viaje fue de noche y no pude ver nada. Estaba impresionado por la cantidad de industrias. ¡Como han de contaminar!, En Île de France, que es como el Distrito Federal, se genera por lo menos el 20% del PIB francés.

Cuando por fin logramos tomar carretera, empezamos a ver el paisaje, bueno, dice uno el paisaje, porque en realidad no había una sola cosa que no estuviese puesta allí por el hombre. Hasta las maticas. En realidad, Francia es un país plano y monótono, al menos por esa región. Muy bonito, pero aburrido.

 El clima nos empezó a tratar peor, como si quisiera decirnos: - Pendejos, ustedes son los únicos latinoamericanos a los que se les ocurre ir hacia el norte en invierno. Como yo andaba muerto de sueño y tosiendo mucho, me medio dormí un poco con la recomendación médica y  bajo promesa de que me despertarían cuando cambiara en algo el paisaje. No quería perderme nada, aunque me sentía bastante mal. Me desperté yo mismo antes de llegar a Lille y nevaba lloviendo (todavía no he encontrado una palabra para cuando nieva y llueve al mismo tiempo, creo que lo voy a llamar: El clima ladillaba). 

Tenía ganas de ir al baño, al igual que Sofía, por lo que nos paramos en un gigantesco hipermercado Aucham en medio de la carretera, y pasamos como 1 hora abasteciéndonos de mariqueras. La gente allí era muy amable. Cada vez nos dábamos más cuenta de que los hijos de p... que son los parisinos. Continuamos camino de nuevo y pasamos la frontera con Bélgica, que es como si no hubieses pasado nada porque la frontera ni se nota al salir. De Francia te dejan salir, el peo es entrar, luego les contaré sobre eso.

En Bélgica, el paisaje cambio un poquitico. Uno veía de vez en cuando unas vaquitas. Hasta que por fin llegamos a Brujas y comenzó de nuevo el dilema de como entrar a la ciudad. Le dimos nuevamente como 3 vueltas al anillo (el ring es una autopista circular que rodea a las grandes ciudades europeas) y entramos. Resulta particularmente difícil entrar a una ciudad de estas en la que no conoces el idioma y con una señalización totalmente diferente a la que uno está habituado ¿no y que era internacional?  Estuvimos perdidísimos en Brujas, hasta que por fin encontramos un cartel que decía Centrum. A pesar del cartel,  tuvimos que guiarnos por la intuición y hasta adivinar arriesgando hasta que por olfato llegamos al centrum, o centro de la ciudad.

  Brujas tiene fama de ser una de las ciudades más hermosas y románticas  del mundo, y yo me encontraba allí de lamparita de una pareja, pero yo se los había advertido y ellos me invitaron igual.

Continuará en otro correo...


Luis Manuel

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