domingo, mayo 20, 2007

Más que rumores

Más que rumores

Luz Mely Reyes


lreyes@cadena-capriles.com

A l presidente Chávez hay que reconocerle muchos logros. Algunos de ellos, en lo que a mí respecta, tienen que ver con la exposición del conflicto solapado que durante años ha vivido la sociedad venezolana, en la cual algunos sectores se autoengañaron al creer que no existía racismo, intolerancia o discriminación.

Otro logros han sido pretender orientar su gobierno hacia un régimen de fuerte acento social y, por supuesto, haber dicho muchas verdades que están en la mente de muchos dirigentes opositores pero de las cuales no se atreven a hablar públicamente. Entre esas verdades figuran las presiones mutuas entre políticos y algún sector de los medios de comunicación, las alianzas tenebrosas entre grupos que debían ser antagónicos como son Fedecámaras y la CTV; el manejo discrecional de Pdvsa y el papel de un empresariado que, con contadas excepciones, sólo apuesta a la inversión privada de la boca para afuera, porque en la práctica es un dependiente del Estado.

También han servido estos años para debatir posiciones, descubrir fallas y esgrimir valores que para algunos están pasados de moda.

Por esto es que resulta tan contradictorio observar conductas que, lejos de profundizar un proceso revolucionario, lo que hacen es repetir viejos esquemas, algunos que incluso fueron superados por AD y Copei en su momento.

En la llamada Cuarta República muchas fueron las batallas que se libraron para separar la acción partidista de la gubernamental. En este gobierno es todo lo contrario.

Los funcionarios y los cuadros son los mismos, por lo cual muchos no cumplen ni con sus deberes de gobierno ni con sus deberes de militantes, además de que el dinero público se utiliza con fines privados, todo esto con la anuencia de quienes antes protestaban cada vez que algo similar ocurría.

Vale preguntarse ¿de dónde sale el dinero para la propaganda, movilización y demás actividades del Psuv? El Primer mandatario nombró coordinador nacional de la comisión promotora del Psuv al vicepresidente de la República. En un mes no han llegado a los 2 millones de postulantes y es un hecho que trabajadores de la administración pública han sido "alentados" a inscribirse en el partido único.

Entre tanto, sigue inconclusa la conformación de la comisión que debía ejecutar las políticas recomendadas por la Conarepol, tarea de Estado encomendada en enero a la Vicepresidencia.

Otro aspecto que no deja de llamar la atención es la vocación "moralizante" que se le ha querido imprimir recientemente
a
la revolución. Mientras un ministro se daba golpes de pecho a favor de la ley seca y contra el consumismo, circulaban por Internet fotos de la megarrumba, con fuegos articiales incluidos, con que celebró los 15 años de una de sus hijas. Después dicen que ser rico es malo.

Cada vez más se respira un clima de temor, ya no sólo en la oposición, sino en los propios seguidores del Mandatario, que se ven silenciados y no pueden manifestar contra "superiores" que los humillan, saquean instituciones y hacen de las suyas.

¿Saben los dirigentes oficialistas y el Presidente que es más que un rumor la sensación de que el espacio para disentir se está limitando? ¿A qué obedece la resistencia de muchos seguidores a anotarse en el partido único? Paren la oreja. No crean que por no oír a su gente es que no están hablando. Tal vez están susurrando.


¿Saben a qué obedece la resistencia para inscribirse en el Partido Socialista Unido?

1 comentario:

Vicente dijo...

Un buen articulo, que da para reflexionar. Lo que deberia hacer el gobierno es tomar a los primeros 100 inscritos en el PSUV y escarmentarlos, "ustedes no forman parte de esto, por borregos". Todavia hay oportunidad de una izquierda diferente. Pero hay que pensarlo con calma y tomarse el tiempo necesario.