lunes, julio 28, 2008

Estamos casi tan locos como los del mundo desarrollado (según ellos)

Lunes, 28 de julio de 2008 - 08:42 GMT
Demencia: grave en Latinoamérica

María Elena Navas
BBC Ciencia

Los niveles de demencia en el mundo en desarrollo -y en particular en América Latina y el Caribe- han sido seriamente subestimados.

Hombre mayor
Científicos dicen que el problema es más grave de lo que se cree en los países en desarrollo.
Se pensaba que en las naciones en desarrollo ocurren solamente el 20% de los casos de la enfermedad.

Pero tal como señala un estudio publicado en la revista médica The Lancet, el problema en esta región del mundo es tan grave como en el mundo desarrollado.

Actualmente se calcula que hay unas 24 millones de personas viviendo con demencia en el mundo, y cada año ocurren 4,6 millones de nuevos casos.

Las investigaciones sugerían que entre 75 y 80% de los casos de la enfermedad ocurren en el mundo desarrollado.

Pero ahora la nueva investigación, presentada en la Conferencia Internacional Sobre la Enfermedad de Alzheimer que se lleva a cabo en Chicago, afirma que el problema es mucho más grave de lo que se cree en los países en desarrollo.

La investigación fue llevada a cabo con 15.000 personas de más de 65 años en once países de bajos y medianos ingresos.

Fue realizada por el Grupo 10/66 de Investigación de Demencia, formado por un equipo internacional de científicos y coordinado por el Instituto de Psiquiatría del King´s College de Londres.

"Se encontró que la prevalencia de demencia y deterioro cognitivo en América Latina es prácticamente la misma que la que se ha encontrado en Europa, Estados Unidos o Japón" dijo a BBC Ciencia el doctor Raúl Arizaga, investigador del Grupo 10/66 y presidente del grupo de investigación de demencias de la Federación Mundial de Neurología.

Tal como explica el experto,"la prevalencia de la demencia va de la mano del envejecimiento poblacional".

"Y de todas las regiones del mundo Latinoamérica va a ser la que más va a envejecer en los próximos 50 años, lo cual lleva de la mano el aumento de la prevalencia de demencia".

Es por eso, dicen los autores, que las autoridades de los países de bajos y medianos ingresos deben revisar la carga y el impacto que la demencia está teniendo y tendrá en los próximos años en sus servicios de salud.

Educación

Hombre mayor
Los niveles de demencia en América Latina y el Caribe han sido seriamente subestimados.
Se cree que hay varios factores que han influido a que los estudios anteriores no hayan logrado identificar una proporción importante de casos de la enfermedad.

En éstos, está el hecho de que los familiares del enfermo en países en desarrollo tienen menos posibilidades de percibir los síntomas de la enfermedad y de informar al médico.

"El problema en América Latina es que hay una falta de conocimiento y alerta de la población general y la consulta es tardía o no se hace" dice el doctor Arizaga.

Muchos familiares creen que los problemas de memoria con los que empieza la mayor parte de los enfermos son parte del proceso normal de envejecimiento y la edad.

Y por lo tanto creen que no hay preocuparse.

"Y como si esto fuera poco -agrega el experto- si llegan a consultar al médico, una gran cantidad de médicos generales refuerzan esa idea de "no preocuparse" porque no reconocen los signos de la enfermedad".

La demencia, y su forma más común, la enfermedad de Alzheimer, conducen a discapacidades como pérdida de memoria, lo que afecta la calidad de vida del paciente y las personas que lo cuidan.

Por eso es vital, subrayan los expertos, tener un diagnóstico temprano para tratar la enfermedad.

Prevención

El problema en América Latina es que hay una falta de conocimiento y alerta de la población general y la consulta es tardía o no se hace
Dr. Raúl Arizaga, Grupo 10/66 de Investigación de Demencia
Tal como señalan los autores, reconocer el verdadero número de personas que viven con demencia en el mundo es el primer paso para poder establecer sistemas adecuados de salud.

"Necesitamos educación sociosanitaria de la población -dice Raúl Arizaga- para que conozca cuales son los síntomas y cuáles son las cosas que tiene que preocuparla".

También se necesita educación médica para que los médicos generales reconozcan esas síntomas y la progresión de la enfermedad.

Y lo tercero, y quizás lo más importante, es concientizar a la población acerca de los factores de riesgo de la demencia, como el colesterol, la hipertensión, el tabaquismo, el sedentarismo, etc.

"Sabemos que en el Alzheimer existen factores vasculares que aceleran o agravan el cuadro de la enfermedad", dice el neurólogo.

"Por eso es necesario empezar a combatir esos factores de riesgo en la edad media de la vida".

"Porque aunque no podemos combatir los factores genéticos de la enfermedad, si podemos luchar contra los factores vasculares", afirma el experto.



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