miércoles, abril 23, 2008

El cura volador sigue desaparecido

Intensa búsqueda del padre volador
Redacción BBC Mundo

Imagen del padre volador el día del despegue, el domingo 20 de abril
El reverendo llevaba suficiente comida y agua para cinco días.
Por mar, tierra y aire, continuó este miércoles la búsqueda del sacerdote brasileño que intentó romper un récord de vuelo sostenido con un millar de globos festivos.

El padre Adelir Antonio de Carli se extravió mar adentro, en el océano Atlántico, al ser arrastrado por vientos fuertes. Desde el domingo, se perdió toda comunicación con él.

Más aeronaves, barcos y patrullas en la costa de la ciudad porteña de Paranaguá se han sumado a su búsqueda en un área que se amplía conforme pasan las horas.

El padre De Carli, de 42 años, emprendió el vuelo la tarde del domingo, en una aventura con la que buscaba romper el récord de 19 horas de permanencia en el aire sólo sostenido por globos de fiesta inflados con helio.

"Puede estar vivo"

El corresponsal de la BBC en San Pablo Tim Hirsch informó que el sacerdote quería llamar la atención sobre su trabajo en la Pastoral de Carreteras en la localidad de Paranaguá, además de recaudar fondos para sus obras de caridad.

Esta organización de beneficiencia ayuda a los camioneros que atraviesan momentos de necesidad.

El reverendo llevaba teléfono celular, pero a las ocho horas de su despegue, tuvo problemas para comunicarse. También llevaba un dispositivo localizador GPS, pero no sabía como usarlo, según dijo él mismo en su última llamada.

Disminuyen esperanzas

Los equipos de rescate informaron que localizaron algunos de los coloridos globos a unos 50 kilómetros de la costa, pero no hay señales del sacerdote.

Globos encontrados por los equipos de rescate
Encontraron algunos globos, pero no hay señales del padre.
Las esperanzas de encontrarlo vivo se hacen, con el paso de las horas, cada vez más pequeñas.

"Dado su condición física y el equipo que portaba, yo diría que hay 80% de posibilidades de que siga vivo", dijo Johnny Coelho, jefe del Departamento de Bomberos de Penha, Santa Catarina.

El reverendo, cura católico, llevaba suficiente comida y agua para cinco días y existe la posibilidad de que esté a la deriva en aguas del océano, o que haya sido arrastrado a una sección remota de la costa, dijo Coehlo.

Antes de perderse la comunicación, el padre dijo que tenía que descender en el mar, puesto que estaba "perdiendo altura".

En enero pasado, el padre había usado el mismo medio de transporte para volar más de 110 kilómetros entre Paraná y la vecina ciudad argentina de San Antonio.

La búsqueda contínúa.



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