jueves, agosto 30, 2007

¿El arroz que nos comemos tiene Arsénico?



La bomba de tiempo del arsénico
Richard Black
BBC

Plantación de arroz en Birmania
Unos 50 millones de personas están expuestos al arsénico en Bangladesh.
Cerca de 140 millones de personas, principalmente de los países en vías de desarrollo, están siendo envenenadas lentamente con arsénico diluido en el agua que beben, creen los científicos.

En la conferencia anual de la Sociedad Geográfica Real (RGS, por su sigla en inglés), los investigadores advirtieron que supondrá un incremento en los casos de cáncer en el futuro.

En el sur y el este de Asia se registran más de la mitad de los envenenamientos conocidos el mundo.

La ingestión de grandes cantidades de arroz cultivado en las áreas afectadas también podría ser un riesgo para la salud, afirmaron.

"Es un problema mundial, presente en 70 países, y probablemente más", dijo Peter Ravenscroft, uno de los investigadores asociados de geografía en la Universidad de Cambridge.

"Si consideras como parámetro los estándares de potabilidad del agua usados en Europa y Estados Unidos, descubres que 140 millones de personas a lo largo y ancho del mundo se encuentran expuestos a niveles superiores y en riesgo", afirmó.

Período de prueba

El consumo de arsénico aumenta las probabilidades de sufrir determinados tipos de cáncer, incluidos los tumores pulmonares, en la vejiga y la piel, además de problemas respiratorios.

Comiendo arroz
En varios países del sudeste asiático, el arroz es un ingrediente esencial de la dieta.

Algunos de estos efectos aparecen mucho tiempo después de la primera exposición a la sustancia química.

"A largo plazo, una de cada 10 personas que beben agua con altas concentraciones de arsénico morirán a consecuencia de ello", señaló Allan Smith de la Universidad de California en Berkeley.

"Éste es el mayor incremento conocido en la mortalidad a raíz de una exposición medioambiental perjudicial".

La respuesta internacional, dijo, no es suficiente para las dimensiones de este problema.

"No conozco ni un departamento estatal que le haya dado la importancia que merece", comentó.

(El británico) promedio come entre 10 y 16 gramos de arroz por día, pero algunos miembros de la comunidad de Bangladesh pueden llegar a comer hasta 300 gramos diarios
Andrew Meharg

Los primeros indicios de que el agua contaminada con arsénico podía representar un peligro para la salud se tuvieron en la década de 1980, con la documentación de comunidades envenenadas en Bangladesh y el estado indio de Bengala Oeste.

El secreto del pozo

Para evitar la ingestión de aguas superficiales, que muchas veces están contaminadas con bacterias que provocan diarrea y otras enfermedades, algunas agencias de asistencia humanitaria han promovido que se caven pozos, sin sospechar que el agua de pozo puede fluir con altos niveles de arsénico.

Este metal se encuentra naturalmente en la tierra y se filtra hasta las reservas de agua subterráneas, en un proceso en el que las bacterias desempeñan un papel protagónico.

En consecuencia, se ha descubierto contaminación a gran escala en otros países asiáticos como China, Camboya, y Vietnam, pero también en África y América del Sur.

En América del Norte y Europa el problema es menor, ya que la mayor parte del agua que se consume es provista por servicios especializados. Pero de todos modos puede que algunos aljibes no sean monitoreados periódicamente y el problema también esté presente allí dentro, dijo Ravenscroft.

Soluciones

Una vez que se ha identificado el problema, existen muchas soluciones, como por ejemplo cavar cisternas más profundas, purificar el agua, o identificar a otros proveedores de agua potable.

Como prioridad, dijeron los científicos en la RGS, los gobiernos deberían revisar todos los pozos para medir el grado en que las comunidades están amenazadas.

África, por ejemplo, está menos expuesta que otros continentes, pero se sabe tan poco que habría que recomendar la realización extensiva de mediciones
Peter Ravenscroft

"África, por ejemplo, está menos expuesta que otros continentes, pero se sabe tan poco que habría que recomendar la realización extensiva de mediciones", dijo Ravenscroft.

Su equipo de Cambridge ha desarrollado modelos computarizados para predecir cuáles serían las regiones más propensas a la contaminación, que toman en cuenta factores tales como la geología y el clima.

"Tenemos análisis de las cuencas del Ganges y el Brahmaputra, por ejemplo, y buscamos zonas similares en otras regiones".

"Hay similitudes en Indonesia y Filipinas, pero muy poca documentación de estudios. Pero allí donde se han realizado algunas mediciones, en (la provincia indonesia de) Aceh, por ejemplo, aparecieron señales de arsénico".

Arroz metálico

Plantación de arroz en Irak
Las plantas de arroz absorben el arsénico a medida que crecen, mucho más rápido.

Algunos países asiáticos utilizan el agua tanto para beber como para riego de sus cultivos, y estos también pueden provocar envenenamiento por arsénico.

El arroz se cultiva habitualmente en campos inundados con el agua de pozo. El arsénico, entonces, es llevado directamente a los granos que luego se ingerirán como alimento.

Andrew Meharg de la Universidad de Aberdeen ha demostrado que la transferencia del arsénico desde el suelo al arroz es 10 veces más eficaz que a otros granos.

Esto es claramente un problema en Bangladesh, por ejemplo, donde el arroz es la comida básica, y el profesor Meharg sostiene que también podría representar una amenaza para las comunidades que viven en el Reino Unido y comen arroz con frecuencia.

"(El británico) promedio come entre 10 y 16 gramos de arroz por día, pero algunos miembros de la comunidad de Bangladesh pueden llegar a comer hasta 300 gramos diarios", afirmó.

El Departamento gubernamental de Estándares Alimenticios (FSA, por su sigla en inglés) está estudiando en estos momentos el caso.

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